La sexualidad femenina después de los 40
Muchas dudas le surgen a las mujeres cuando entran en esta etapa. ¿Qué camino tomar?
Una paciente mía, a punto de cumplir 40 años, divorciada, con dos hijos, uno de ellos una mujer de 14 años, me decía el otro día, al comienzo de la consulta: "Siento como si volviera a mi adolescencia, pero aunque la sensación es parecida también es diferente".
Ello me hizo pensar que es así en cuanto a esa sensación de extrañeza que experimenta el/la adolescente, por ej, en relación a su cuerpo, no lo entienden, pasan fácilmente del llanto a la risa, de la depresión a la alegría o al mal humor. Y esa etapa que toda mujer supone superada pareciera que hacia los 40 años de edad “amenaza con regresar” porque si bien llegar a los 40 años puede ser vivido de diferentes formas por las mujeres pero lo cierto es que a todas de alguna forma se “les mueve el piso”: los 40 años constituyen para muchas mujeres un momento clave para hacer una revisión de su proyecto de vida.
Si años atrás, sus ámbitos de preocupación eran para la gran mayoría la maternidad y el desarrollo profesional y laboral, a esta edad el foco de interés se traslada hacia cómo se ha desarrollado hasta ese momento su vida sexual. Las que han elegido a los hijos como proyecto de vida ya están aliviadas de la etapa más dura de la crianza, y en el ámbito del trabajo y la realización profesional ya han logrado una cierta estabilidad. Tener esos dos frentes bajo control les permite dejar un poco de lado el exterior. Así, "les queda más tiempo para reflexionar qué vida de pareja quieren tener y cuánto tiempo están dispuestas a dedicarle, porque hasta ahora el tiempo que se le dedicó fue más bien residual.
Pero sin embargo, esta reflexión es el primer paso para lograr hacer un cambio en la vida sexual de esa mujer y además, considero que es muy positivo que se lo pregunten ahora, porque a los cuarenta hay mucho tiempo todavía para partir de nuevo. Es una etapa donde todavía hay muchas posibilidades de mejorar la relación. El segundo paso es lograr que la pareja se siente a conversar e inicien juntos el proceso de reencontrarse, de desenredar lo enredado.
La mayor queja de las mujeres a esta edad es la falta de deseo. Sienten que sus parejas hacen poco esfuerzo por seducirlas, por cortejarlas y cuando se lo hacen notar, es habitual que los hombres se sientan desconcertados y les pregunten o se pregunten ¿por qué ahora me cambia las reglas del juego? Les parece raro que su mujer les diga que no le gustan algunos aspectos de la relación. Muchos tienen la idea de que la vida sexual es como un guión que no se puede alterar. Desconocen que la posibilidad de abrir un espacio de reflexión y de revisión permite hallar muchas otras posibilidades.
Lic. Diana M. Resnicoff
Psicóloga clínica. Sexóloga clínica.
TE: (54-11)4831-2910
E-mail: [email protected]
Página Web: www.e-sexualidad.com





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