Las estancias argentinas, un lujo exclusivo para extranjeros

Sociedad

*Las estancias son una buena alternativa para escaparse un fin de semana.
*Pero los precios que se cobran están más pensados para extranjeros que para los argentinos.

El turismo, una de las industrias que más dinero mueve en el mundo, no para de crecer en la Argentina. Los operadores, dueños de hoteles y demás actividades del rubro están chochos con el auge que vive el país.

Sin embargo, los que no están tan contentos son los mismos ciudadanos. Resulta que, con los precios dolarizados, hacerse una escapadita de fin de semana para alejarse del mundanal ruido puede resultar un agujero en el bolsillo, y las estancias, que son una buena opción de mini turismo, no se quedan fuera de la “dolarización”.

    Hacerse una escapadita de fin de semana para alejarse del mundanal ruido puede resultar un agujero en el bolsillo,

Estos establecimientos, que ofrecen todo tipo de actividades y servicios como cabalgatas, bicicletas, masajes, spa y hasta muelles de pesca en ciertos casos, tienen paquetes para los fines de semana y feriados largos.

minutouno.com te acerca algunos precios para que vayas sacando cuentas y ahorrando, tal vez para semana santa juntes unos pesitos y puedas disfrutar de un fin de semana en la naturaleza, al igual que los extranjeros que nos visitan.

En San Antonio de Areco, a poco más de 100 Kilómetros de la Capital,  El Rosario de Areco es una estancia de 80 hectáreas dedicada a la preparación de caballos de polo. El precio para un fin de semana es de 360 pesos por persona. Para pasar solamente un día de campo hay que desembolsar unos 150. Entre las actividades que ofrecen están las clásicas cabalgatas y los paseos en sulky. También tiene pileta, cancha de fútbol y de voley, y bicicletas. Como alternativas -no incluídas- hay una escuela de polo y canchas de golf y tenis cercanas. Eso sí, no hay que preocuparse por la comida, están todas incluidas y hay desde asado hasta especialidades caseras.

En Cañuelas, a escasos 70 kilómetros de Buenos Aires se encuentra El Silencio, una antigua estancia con lago propio. Aquí se ofrece, además de la obviedad de los caballos, majestuosos paseos en carruaje para que te sientas un verdadero rey, o si preferís la onda jubilado, hay canchas de bocha. También podés practicar tenis y sambullirte en la pileta. ¿El precio? 390 pesos por un día y una noche, pensión completa. Para pasar solo el día de campo es un tanto menos: 130.

Un poco más lejos, a 168 kilómetros de la capital, se encuentra la estancia Bella Vista de Guerrero. Está ubicada a orillas del Río Salado, y tiene un casco del siglo XIX totalmente restaurado. Esta es una de las tantas que además de las clásicas actividades y servicios estancieros tiene un Spa con Jacuzzi, Sauna, Ducha Escocesa, Sala de Masajes y Área de Relax. Eso sí, los masajes no están incluidos. Además, desde su página web anuncian que próximamente tendrán un muelle náutico. Todo esto por la módica suma de 330 pesos en casa de campo, 380 en habitación con hidromasaje y hasta 450 de la misma moneda -vale aclarar que estos precios son para “residentes”- en la suite. Como en otras, la tarifa es por pensión completa.

Los extranjeros, felices con la ganga, disfrutan a pleno de las bondades y beldades naturales de nuestras pampas. Los argentinos, no tanto. Es que el turismo de estancias, más que una simple escapada, se convirtió en un lujo de fin de semana.

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