Las secretarias están hartas de que todos las dejen plantadas
*La costumbre de pedir un turno con el médico y faltar sin avisar está cada vez más extendida.
*minutouno.com hizo un relevamiento con secretarias que confirman esta tendencia típicamente argentina y cuentan las estrategias a las que recurren para tratar de “educar” a la gente.
Las secretarias de los consultorios médicos saben lo que se siente cuando las dejan plantadas, porque son muchos los pacientes que piden turno y faltan sin tomarse la molestia de avisar.
Los pacientes que conversaron con minutouno.com, se justificaron así:
- Julieta (22): “Como no uso agenda, muchas veces me olvido que tengo turno con el médico y por eso falto. Cuando me acuerdo ya es tarde hasta para avisar”.
- Sandra (38): “Detesto ir al médico, y cuando voy es porque estoy de última. Debe ser por eso que a veces falto, aunque trato de avisar. Estoy haciendo un esfuerzo para cambiar mi costumbre de pedir un turno y no ir”.
Como siempre, hay casos que son la excepción, como el de Susana (45), que asegura que cuando no va a poder asistir llama para cancelar y es así tanto con el médico como con el turno de la peluquería. “No me gusta hacerle perder el tiempo a nadie ni que me lo hagan perder a mí, por eso tengo la costumbre de actuar así”, asegura.
Desde los consultorios, las secretarias dan su versión de los hechos:
Adriana, secretaria de una dentista, dice: “Los días de lluvia, de mucho frío o mucho calor, ya sabés que la mitad no va a venir, y de ésos, sólo dos o tres llaman para avisar –se queja-. Por eso, a los que cancelan su turno yo les agradezco siempre, para que no pierdan la costumbre”.
María del Carmen, trabaja en un consultorio de dermatólogos y le pone números a esta tendencia: “Hoy, por ejemplo, de diez pacientes que tenían cita, cinco faltaron y ni siquiera avisaron. Me da bronca porque hay personas que hubieran podido aprovechar el turno”.
Mónica, empleada de un consultorio oftalmológico, asegura: “Ya sabemos quiénes son los pacientes que tienen la mala costumbre de faltar, así que no tomamos esos turnos tan en serio -se ríe y después se pone seria para hacer justicia-. La verdad es que también hay gente que llama aunque esté pasando una situación grave, es gente muy correcta a la que no se le ocurre dejar de avisar”.
Paula, secretaria de un centro médico, va más allá: “Los médicos saben que los pacientes faltan, por eso dan más turnos de los que deberían y después pasa que se atrasan y los que vienen se la agarran con nosotras cuando tiene que esperar. Entiendo que no es justo para los pacientes, pero los médicos tampoco pueden perder la mitad del día de trabajo porque la gente no viene y no cancela con anticipación”, explica. Indignada, se anima a plantear una solución extrema: “Si hubiera multas, o si a la gente se le cobrara el turno al que faltó, esto no pasaría”.
Las estrategias a las que acudieron, desesperadas, las que manejan las agendas de los médicos, fueron las siguientes:
- En el momento de dar el turno, le piden al paciente que avise si no va a poder concurrir.
- El día anterior a la cita, hacen un llamado para confirmar la asistencia.
- Llevan un registro de los pacientes “faltadores” y les piden especialmente que no falten o, por lo menos, que avisen, ya que no cancelaron sus citas en otras ocasiones.
- En las tarjetas en las que se les anota el turno a los pacientes, algunos consultorios agregaron la frase “Rogamos avisar si no va a asistir a la consulta”.
Todas las secretarias consultadas por minutouno.com coincidieron al afirmar que, para ellas, estas actitudes reflejan un “problema de educación”, ¿habrá que poner en las escuelas un curso llamado “Cómo faltar al médico sin dejarlo plantado, en tres prácticas lecciones”?
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