Los jubilados porteños perdieron hasta 16 puntos de poder adquisitivo frente a la inflación

Sociedad

Así lo revela un informe de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, advirtiendo que el deterioro de los ingresos golpea especialmente a los haberes mínimos.

Entre julio de 2025 y el mismo mes de este año, los jubilados de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires sufrieron una fuerte pérdida en el poder adquisitivo de sus ingresos de hasta el 16% frente a los aumentos en el mismo periodo en la canasta específica para este segmento etario.

Ello se desprende del último informe de la Defensoría del Pueblo porteña, titulado “Condiciones de Bienestar y Acceso a Derechos de Personas Adultas Mayores en la Ciudad de Buenos Aires”, que muestra el deterioro de los haberes previsionales frente a la inflación específica que enfrenta este grupo, especialmente en lo referido a importantes subas en servicios públicos esenciales, además del transporte y las comunicaciones.

Para la Defensoría, la pérdida del poder adquisitivo de jubilaciones y pensiones se encuentra en el rango de entre 9,9 y 15,9 puntos porcentuales frente a las canastas de consumo específicas para personas mayores, que reflejan mejor su estructura de gastos.

Desde julio del año pasado, esas canastas aumentaron entre 37% y 43%, según el tipo de hogar, mientras que el haber mínimo más bono ($411.989,33 + $70.000) supuso un incremento interanual de solo el 27,1%.

Para la Defensoría, los aumentos de servicios públicos regulados en el mismo periodo profundizaron la brecha entre ingresos y costo de vida de los adultos mayores, con fuertes incidencias de rubros como Transporte (+96,8%), Agua, gas y electricidad (+92%/95%), Telecomunicaciones y cable (+47%), Alimentos (+37%) y Alquileres (+32%).

El informe señala que el 76% de las personas mayores cuenta con cobertura previsional, pero una proporción significativa continúa trabajando: 20,2% sin haberse jubilado y 5,7% aun estando jubilados. Además, advierte que cerca del 40% accedió al sistema mediante moratoria, lo que implica haberes mínimos.

Concluye que la inflación golpea con mayor fuerza a quienes tienen ingresos más bajos y carecen de cobertura privada de salud, especialmente a mujeres mayores de 75 años sin prepaga y parejas propietarias sin cobertura privada, que dependen casi exclusivamente de la jubilación mínima.

Por otro lado, precisa que el 17% de la población porteña tiene más de 65 años, porcentaje que crece de manera sostenida desde hace varias décadas y con un envejecimiento que se profundiza en los tramos de 80 años o más y presenta una marcada feminización: hay 160 mujeres mayores de 65 por cada 100 varones.

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