Los solitarios buscan el amor en consultoras matrimoniales

Sociedad

*Son profesionales que trabajan muchas horas y no tienen tiempo para ocuparse de su vida íntima.
* Los servicios cuestan entre 1.500 y 4.000 pesos.

Son profesionales –hombres y mujeres- que tienen entre 30 y 45 años y están solos, aunque desean tener una pareja estable. Trabajan muchas horas por día, tienen exigencias elevadas y no les faltan aptitudes para vincularse por sus propios medios. 
Sin embargo, en los últimos meses muchos de estos jóvenes solitarios se acercaron a las antiguas y subestimadas consultoras matrimoniales para encontrar su media naranja.

Por lo general en este tipo de lugares las entrevistas son realizadas cara a cara y los consultores realizan presentaciones según las coincidencias que encuentran en los perfiles registrados.  
 
El servicio cuesta entre $1.500 y $4.000, y varía si se incluyen fotografías, análisis de personalidad o estudios grafológicos para descartar patologías severas. Finaliza una vez que la pareja  se mantiene estable por un período que, dependiendo de la consultora, varía entre los seis meses y el año. 
 
Según Maragarita Baumann –directora de la consultora For Ever- los que buscan pareja en este tipo de sitios “son personas lindas, que saben lo que quieren, que están cansados de la superficialidad y se quejan de la falta de compromiso”.

Por lo general son hombres y mujeres que están en una buena posición económica,  estudian y trabajan, y muchos de ellos hacen cursos a pesar de tener título. “Están muy ocupados y no pueden resolver su búsqueda. Y físicamente no tienen ninguna desventaja”, aclaró Baumann. 

Guillermo Sedaca -director de la consultora Acercar- sostuvo “que estas personas son hombres y mujeres a los que se le acabaron los ´amigos de mis amigos´ y las posibilidades de conseguir su compañero de vida en el club o en su trabajo”.
 
Con respecto al ámbito laboral, María Teresa Cazau -asesora psicológica de la consultora Lazos- expresó que muchas de estas personas no desean mezclar el trabajo con el placer, por lo tanto en ese ámbito se verían reducidas las posibilidades de encontrar lo que anhelan.

Carmen tiene 45 años, se divorció hace un año y medio, y luego de conocer gente en reuniones en una iglesia y en grupos de amigos, decidió probar suerte en una consultora. Los hombres que había conocido hasta ese momento sólo “querían divertirse y tener una relación informal, y yo quería una pareja de verdad”, dijo.

Carmen confesó que al principio la idea le pareció algo “antigua”, pero enseguida se dio cuenta de la seriedad y la confianza de la consultora y hace un mes que está en pareja con Ricardo que es arquitecto. “La verdad que estoy re felíz”, contó.

Quienes también recurren a las consultoras matrimoniales son extranjeros que vienen para trabajar en forma transitoria y desean vincularse con pares y muchas veces la timidez les impide un contacto más espontáneo con sus compañeros de tareas o estudios.
 
Sedaca aportó otro dato: hay mujeres de 45 años separadas que tienen hijos de 20  que se van a vivir solos y “están viviendo su segunda vida”. También hay mujeres solteras que no tuvieron hijos y desean tenerlos.
 
Con ese concepto coincidió Cazau: “A los 30 y pico el reloj biológico de la mujer la apura para tener chicos y entonces es otra motivación porque este sistema de búsqueda acorta los tiempos”, dijo.
 
Claudio tiene 39 años y desde marzo se metió de lleno en una consultora matrimonial y allí conoció a una mujer con quien está saliendo desde hace dos meses. 

Claudio es Licenciado en Administración de empresas y es gerente de una constructora. “Mi trabajo me absorbía mucho tiempo y además no quería ir a ningún Solas y Solos porque lo  que buscaba era estabilidad y no algo pasajero”, confesó.

Otro de los temas que manifestaron –especialmente las mujeres- al acudir a este método para conseguir pareja está relacionado con el temor por la inseguridad de conocer gente espontáneamente en la calle. 

Miriam tiene 40 años, también es divorciada y trabaja en una empresa de medio ambiente. Hace dos años ingresó a una consultora por recomendación de  una amiga.
 
“Me pareció que describiendo bien lo que uno busca me podían recomendar a otra persona”, explicó. Miriam estuvo en pareja en dos ocasiones por un lapso de cinco y dos meses, pero ahora está en soledad como tantos hombres y mujeres que sueñan –por esta vía- con encontrar al amor de su vida

 

Dejá tu comentario