Maltrato animal en Mar del Plata: no tenían red en el balcón y se les cayó el caniche
Vecinos de la zona denunciaron que los mismos residentes tiraron una botella por la ventana apenas unos días antes del episodio que se hizo viral este jueves.
Una familia de Mar del Plata quedó en el ojo de la tormenta el martes de esta semana por una denuncia de maltrato animal después de que su mascota, un perro caniche, cayera por el balcón de su departamento ubicado en Moreno y Santa Fe, en el centro de la ciudad balnearia.
Después de que el episodio se volvió viral los vecinos de la zona denunciaron que apenas seis días antes los mismos ocupantes -que son del quinto piso- habían arrojado una botella de vidrio por el balcón, que podría haber matado a cualquiera que caminara por la calle.
La mascota en cuestión se llama Lali y tiene nueve meses de vida. Sobrevivió a la caída de 15 metros gracias a las ramas de los árboles de la vereda, que amortizaron su golpe y aminoraron la marcha.
"Dijeron un montón de cosas, que la perrita ha muerto y todo, y me pusieron un cartel a mí en el ascensor diciendo 'se nos fue un ángel', y a la perrita la tengo viva", confirmó este jueves Juan, el dueño del animal, al mostrar a su mascota en brazos de su hija por la pantalla de A24.
"Lo que pasó fue que yo la fui a dejar en el colegio a mi hija a la mañana y me fui a trabajar. Mi hijo se quedó (en la vivienda) y salió a comprar, algo para comer al mediodía, y se olvidó la puerta abierta", relató en relación a la dinámica familiar que generó un vacío de seguridad en su balcón.
"La perrita, parece que jugando con el gatito, se me escapó. Pero gracias a Dios la tengo viva y sana", agregó el hombre, quien supone que sus mascotas "han querido pillar una paloma" con resultados calamitosos.
Mientras tanto, el video de la caída de Lali, la perrita caniche, se volvió viral por la crudeza de las imágenes y por la reacción de apenas un puñado de testigos que intervinieron para auxiliarla cuando quedó tendida moviendo la cola en el cordón de la vereda.
Además, los vecinos hicieron una denuncia para que la fiscalía correspondiente actúe de oficio en lo que quedó encuadrado como maltrato animal.
"Ya tengo toda la protección en el balcón", aseguró Juan, cuya hija relató al mismo canal de televisión que Lali, la perra, se quebró la mandíbula porque "se dio la carita contra el piso", y que "tiene una hinchazón en una parte del cerebro, pero va mejorando para que pueda caminar", además de gotas para los ojos y otros medicamentos.
Juan tuvo que dejar la cédula del auto y su documento en el centro veterinario donde fue atendida Lali, lo que contrasta con algunos de los reportes en redes sociales sobre su intención de no solventar los gastos de la recuperación de la perrita.
Sobre el incidente de la botella, Juan aseguró que "eso también ha sido un accidente, el perrito jugando con el gatito".
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