Masacres escolares en la Argentina: los casos de "Pantriste" y "Juniors"
Dos tragedias marcaron un hito en la historia de violencia escolar en el país. Ambos responsables fueron declarados inimputables.
Dos de los casos más impactantes de violencia escolar en Argentina ocurrieron en la provincia de Buenos Aires y dejaron una marca profunda: el ataque de “Pantriste” en Rafael Calzada en 2000 y la masacre de “Juniors” en Carmen de Patagones en 2004.
Ambos episodios ocurrieron dentro de las escuelas, estuvieron atravesados por situaciones de bullying, acoso y terminaron con arias víctimas fatales. En los dos casos, los responsables fueron declarados inimputables.
El caso “Pantriste”: un muerto y un herido en Rafael Calzada
El 4 de agosto de 2000, Javier Romero, de 19 años, asesinó a balazos a un compañero de colegio e hirió a otro a la salida de una escuela en Rafael Calzada, partido de Almirante Brown.
El adolescente era alto, flaco y desgarbado, por lo que sus compañeros lo habían apodado “Pantriste” en alusión al personaje infantil.
Aquel día, Romero llevó un revólver Pasper calibre 22 que le había sacado a su mamá y permaneció cinco horas armado dentro del colegio. Cuando él y sus compañeros terminaron la jornada escolar, se paró en la vereda, gritó “me voy a hacer respetar” y comenzó a disparar.
Mauricio Salvador, de 16 años, recibió un disparo en la cabeza y murió dos días después en el hospital Fiorito de Avellaneda. A Gabriel Ferrari, de 18, una bala le atravesó la cabeza por detrás de una oreja, pero sobrevivió.
Romero disparó varias veces contra todos los alumnos y luego se escapó a las corridas. En su fuga, arrojó el arma a un arroyo cercano.
Poco después, la madre de Romero lo entregó y fue detenido en la casa de su primo.
A la espera del juicio, Romero estuvo preso en la comisaría de Rafael Calzada, luego en el penal de Sierra Chica y por último en Dolores.
Romero fue juzgado en 2003, pero el Tribunal Oral N° 6 de Lomas de Zamora lo absolvió y lo declaró inimputable al considerar que no comprendía la criminalidad de sus actos. Ante esto, ordenaron su internación y tratamiento psiquiátrico.
El caso “Juniors”: la primera masacre escolar de América Latina
El 28 de septiembre de 2004, Rafael “Juniors” Solich, de 15 años, ingresó armado al aula de la Escuela Media N° 2 “Islas Malvinas” y abrió fuego contra sus compañeros. El caso se conoce como “la masacre de Carmen de Patagones”.
Adentro del aula, el adolescente se paró frente al pizarrón, sacó un arma y vació el cargador de una pistola Browning 9 milímetros que pertenecía a su padre, un suboficial de Prefectura Naval.
Juniors mató a tres compañeros: Federico Ponce, Sandra Núñez y Evangelina Miranda, quienes murieron dentro del aula.
Otros cinco resultaron heridos: Natalia Salomón, Cintia Casasola, Nicolás Leonardi, Rodrigo Torres y Pablo Saldías, quien pasó tres días en coma, perdió un riñón y el bazo. Todos tenían entre 15 y 16 años.
El ataque terminó cuando Danto, su único amigo, lo empujó y logró reducirlo.
Tras ser detenido, Juniors le dijo a la jueza: “No me di cuenta de lo que hice, se me nubló la vista y disparé”. Durante la investigación, alegó episodios de bullying. Los peritos que lo entrevistaron sostuvieron que su vida estuvo marcada por violencia familiar y desprecio hacia los demás.
La Justicia lo declaró inimputable por su edad. El adolescente pasó por institutos de menores y centros psiquiátricos. Actualmente, su paradero se mantiene bajo reserva judicial.
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