Qué revela el resultado de la autopsia del adolescente calcinado en Merlo
Los restos del nene de 13 años calcinado fueron descubiertos en un campo de la localidad de Mariano Acosta. Los investigadores creen que lo atacaron por "placer".
Nicolás Alexander Cernadas tenía 13 años y fue haya con el 80% de cuerpo quemado.
El resultado preliminar de la autopsia del cuerpo de Nicolás Alexander Cernadas determinó que la muerte se produjo unas 24 horas antes del hallazgo, posiblemente el domingo por la tarde, y que la causa fue un paro cardiorrespiratorio traumático ocasionado por lesión alveolar difusa y por energía calórica, es decir que murió por los cortes y tras ser prendido fuego aún con vida.
El cuerpo del adolescente de 13 años fue descubierto el lunes último por la tarde en un campo ubicado entre las calles Ancaste y Gavilán, de la citada localidad del partido de Merlo, por un vecino que observó un bulto sospechoso.
Al acercarse, el hombre vio un cuerpo tirado boca abajo y parcialmente quemado en el rostro, el pelo, la espalda y ambos brazos, pero los médicos forenses también determinaron que presentaba cortes de arma blanca en el mentón y ambas piernas.
Si bien en un principio no lograban identificar a la víctima, los pesquisas lograron determinar, entre otras cosas por sus ropas, que el adolescente asesinado era Cernadas, de 13 años y con domicilio en la zona.
Luego, tras un primer análisis de las redes sociales se pudo establecer que la víctima mantuvo diálogos con tres jóvenes, también adolescentes, y en esas comunicaciones se descubrieron detalles macabros, uno de los cuales apunta a que uno de los involucrados filmó a su víctima en el momento del ataque y, luego, pretendía regresar a la escena del crimen para registrar con su teléfono el estado en el que había quedado el cadáver.
Con el avance de la investigación, ayer se supo que un adolescente de 14 años se presentó junto a su madre en la sede de la comisaría 6a.de Merlo, en Mariano Acosta, y se puso a disposición de la Justicia.
Fuentes policiales y judiciales aseguraron que la hipótesis más firme apunta a que el crimen se produjo "por placer, diversión y el odio" que le tenían a la víctima", a la que conocían del barrio.
"Por los audios que pudimos escuchar y por los textos que se escribían los autores, lo hicieron para divertirse y porque también le tenían bronca", dijo a Télam un investigador que participó en la pesquisa.
Apenas se conoció el hecho, intervino el fiscal Claudio Oviedo, titular de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 5 de Morón, quien ordenó a los investigadores policiales una serie de medidas para orientar la pesquisa, pero al determinarse que los involucrados eran menores, la causa pasó a su colega Zingg del Fuero Penal Juvenil.
Temas
Las Más Leídas







Dejá tu comentario