Milagro en Villa Crespo: un vecino salvó a un perro de morir estrangulado
El dramático episodio quedó grabado por las cámaras del edificio y ocurrió justo el Día Mundial del RCP.
Un momento desesperante se vivió en un edificio del barrio porteño de Villa Crespo, donde un perro quedó colgado de un ascensor y logró sobrevivir gracias a la rápida intervención de un vecino que le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP). Todo el episodio fue registrado por una cámara de seguridad y las imágenes no tardaron en viralizarse por su impresionante desenlace.
Según puede verse en el video, una mujer ingresa al ascensor con su mascota, sin advertir que el animal queda del lado de afuera con la correa aún sujeta a su cuello. Segundos después, la puerta se cierra y el ascensor comienza a subir. En ese momento, el perro queda literalmente suspendido en el aire, mientras la dueña, sin darse cuenta, asciende dentro de la cabina.
El animal, que comienza a asfixiarse por la presión de la correa, se desploma tras varios segundos de angustia. Fue entonces cuando un vecino que pasaba por el pasillo advirtió la situación y actuó sin dudarlo: corrió hacia el perro, lo liberó y comenzó a practicarle RCP con las manos, tal como se realiza en personas. Después de unos segundos de maniobras, el animal finalmente reaccionó y recuperó la conciencia, ante la emoción y el alivio de todos los presentes.
El hecho ocurrió el 16 de octubre, en coincidencia con el Día Mundial del RCP, una fecha que busca concientizar sobre la importancia de conocer y aplicar esta técnica que puede salvar vidas humanas… y también animales. Desde organizaciones veterinarias recordaron que los principios básicos de la reanimación cardiopulmonar pueden adaptarse a perros y gatos, y que una intervención inmediata puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
El video, que rápidamente se difundió en redes sociales, fue compartido por cientos de usuarios que celebraron la reacción del vecino y destacaron su reflejo y conocimiento de primeros auxilios. Muchos incluso pidieron que se lo reconozca públicamente por su acto heroico.
En tanto, profesionales del Colegio de Veterinarios porteño remarcaron que situaciones como estas se repiten con frecuencia por el uso de correas extensibles o por distracciones en los ascensores, y recomendaron siempre retirar la correa antes de ingresar o dejar que el animal entre completamente a la cabina. “Un pequeño descuido puede tener consecuencias trágicas”, advirtieron.
Gracias a la reacción inmediata de ese vecino anónimo, el episodio tuvo un final feliz, pero también dejó una fuerte enseñanza sobre la importancia de la prevención, la atención al detalle y el conocimiento de maniobras básicas de RCP.
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