"No es moco e' pavo": conocé el significado de frases populares
Los lugares comunes más usados tienen raíces históricas, o de sabiduría popular. Se puede estar más perdido que turco en la neblina, pero, ¿de dónde viene esa oración tan repetida?
Cada pueblo tiene su forma de hablar. Puede que la mayoría de los países de Lationamérica hablen español, pero no se repiten por eso las expresiones de lunfardo o los lugares comunes. Por eso, dos autores confeccionaron un diccionario fraseológico argentino. Antes de juzgar al libro por las tapas, conviene leer algunos ejemplo de los argentinismos:
A la Bartola: 1 Sin cuidado ni precisión, con negligencia. 2 Sin previsión. La expresión es de uso español, pero con la sola acepción de “no hacer nada, no trabajar”: tenderse, echarse, tumbarse “a la bartola”, como sinónimo de haraganear. En la Argentina se usa el verbo “bartolear”: actuar sin cuidad, con poca seriedad; y el adjetivo “bartolero”. Es sinónimo de “a la que te criaste” o “a la san fasón”, (del francés, sans façon, sin un por qué). “Bartola”, en el Noroeste argentino, es “de vientre abultado”.
Meter un chivo: En radio y televisión, colocar publicidad encubierta, introducir una información, un aviso o una propaganda no prevista ni autorizada. Algunos estiman que viene del italiano “scibo”, o “cebo”, convertida en el uso popular en “chivo”, pues opera como tal para atraer con disimulo la atención del oyente o televidente.
Ni se mosqueó: No se alteró. Permaneció inmutabble. Se dice de un caballo que se “mosquea” cuando, nervioso, mueve de continuo la cola, como apartándose las moscas, alza las orejas, y levanta y baja la cabeza.
Parecer estar oliendo aca (en quichua, “excremento”): Resultar una persona antipática y engreída. Alude a la cara que adopta o tiene una persona, como de disgusto permanente, tal como si tuviera un gesto de rechazo por lo que huele.
Pisar el poncho: Aceptar el desafío. En las convenciones del duelo criollo, el desafiante pasaba junto al posible contrincante arrastrando el poncho. Si el otro lo pisaba significaba aceptación del reto y la concreción en un duelo a cuchillo. Decir que “nadie le pisa el poncho” a alguien es que no se le animan como contrincante.
Querer la chancha y los veinte: Es una expresión que va cayendo en desuso. La usa la tercera generación, mayores de 50 años. La frase original vendría del mercado: “Vos querés, por el mismo precio, el chancho, la chancha y los veinte lechones”. Con el tiempo se simplificó en “la chancha y los veinte”. Pero luego, con la industrialización, se amplió señalando el abuso de forma más actualizada: “La chancha, los veinte, y la máquina de hacer chorizos”.
Salir con un domingo siete: 1. Decir algo intempestivo, ajeno a lo que se trata. 2. Decir tonterías, disparates, despropósitos. 3. responder con algo que no tiene nada que ver con el asunto en cuestión. Un estudio especializado de la expresión señala, curiosamente, que la acepción común entre hombres es salir “con un disparate”, y la dominante entre las mujeres es “estar embarazada”.
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