Padre Mugica, a 33 años de su asesinato
*Fue conocido como el "Mártir de los pobres" y se lo recuerda con una serie de actos y misas.
*Defensor del peronismo, la doctrina de Mao Tsé Tung y el Che Guevara, fue uno de los impulsores del Movimiento de Sacerdotes del Tercer Mundo y confrontaba con las jerarquías eclesiásticas.
Un grupo de laicos seguidores del sacerdote tercermundista Carlos Mugica, que en 1974 cayó asesinado por la banda terrorista paraestatal Alianza Anticomunista Argentina (AAA), invitaron a sumarse a la misa en homenaje al cura que se hará en la Villa 31, del barrio de Retiro.
"Se podrá conocer esta Misa gracias a la recuperación del master original de esta obra, cuyas copias fueron secuestradas y destruidas en 1974 por algunos integrantes de la Policía Federal a instancias de la Triple A", agregaron los organizadores.
Las oraciones litúrgicas de Mugica "fueron escritas en un lenguaje directo, con contenido social y testimonial, acompañadas por ritmos afro, asiáticos y latinoamericanos" y constituyen "una interpelación para los hombres y mujeres de hoy, un mensaje que nos hermana, nos impulsa y nos alienta a caminar junto a los trabajadores, los jóvenes, y los niños".
Líder del Movimiento de Sacerdotes Para el Tecer Mundo, que nació al abrigo del Concilio Vaticano II y la Teología de la Liberación, Mugica renunció a la familia acomodada en que se crió y se instaló a vivir en una parroquia de la villa miseria del barrio porteño de Retiro, actual Villa 31.
Afín al peronismo denominado de "la resistencia" a la proscripción política que ese movimiento padecía desde 1955, con el regreso en 1973 de Juan Perón a la Presidencia el sacerdote tomó distancia de los sectores más radicalizados, sobre todo de Montoneros, y los instó a insertarse en la vida democrática.
El 7 de diciembre de 1973, el padre Mugica expresó públicamente: "Como dice la Biblia, hay que dejar las armas para empuñar los arados".
Pero a la vez era condenado por los sectores de ultraderecha del peronismo y el 11 de mayo de 1974 sufrió una emboscada cuando se disponía a subirse a su automóvil Renault 4-L estacionado en la puerta de la iglesia de San Francisco Solano, en sur del conurbano, donde acababa de celebrar misa.
Según los testimonios de algunos acompañantes, se le acercó un individuo con bigotes, quien presuntamente era Rodolfo Eduardo Almirón, por entonces cabecilla de la Triple A, actualmente detenido en España a la espera de su extradición, y le descerrajó varios disparos con una ametralladora Ingram M-10.
Mientras agonizaba Mugica alcanzó a pronunciar sus últimas palabras: "!Ahora más que nunca tenemos que estar junto al pueblo!".
Te puede interesar
Las Más Leídas






Dejá tu comentario