Pare de sufrir... en vacaciones
*Verano y disfrute no son sinónimos y, de hecho, son muchos los que se angustian a pesar de estar descansando en un lindo lugar.
*Para los melancólicos, especialmente, el tiempo libre enciende una luz roja que requiere atención.
Melancolia3
La psicoanalista sugiere, entonces, separar las vacaciones en varias escapadas cortas a lo largo del año, lo que puede ser más adecuado en función de la salud mental.
Sin duda, idealizar el veraneo y poner el pie en la arena con altas expectativas puede hacer que el choque con la realidad sea muy fuerte: el tiempo que no está tan lindo, el hotel o el departamento alquilado que no luce como en las fotos y la malla que no queda como se esperaba se suman a la convivencia de la pareja o de la familia que de pronto se encuentra viéndose la cara 15 días durante 24 horas. O con la soledad, que cuando no es elegida, también es fuente de tormento.
Según Castillo, el tiempo de descanso es un escenario para muchas cosas, y si se trata de una persona con características de melancolización, puede ser un escenario para el sufrimiento: “La persona melancólica la pasa mal y la familia que tiene que compartir ese tiempo con ella, también”.
La psicoanalista sugiere, entonces, separar las vacaciones en varias escapadas cortas a lo largo del año, lo que puede ser más adecuado en función de la salud mental de aquellas personas melancólicas que no pueden estar mucho tiempo en un lugar. “No generar demasiadas expectativas y plantear vacaciones más cortas y con alguna pauta, aunque sea para que se la pueda transgredir, puede ser más adecuado”, propone.
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