Paso a paso, el desafío de las "toallitas higiénicas femeninas"
- Comprar una toallita higiénica es una tarea no apta para indecisos, porque la góndola ofrece precios distintos y calidades insospechadas: ultra-delgadas, con alas, nocturnas o con gel, elegir el producto adecuado no es tarea fácil.
- Enterate quién ganó el desafío que llevó a cabo minutouno.com entre las toallitas más caras y las más baratas.
Pedirle a un hombre que traiga toallitas higiénicas cuando va al supermercado es enfrentarlo a una tarea imposible si no se le entrega previamente un envase vacío, porque son tantas las variedades, los modelos y los precios que puede llegar de vuelta con cualquier cosa, menos con lo pedido.
Comencemos por el prinicipio: ¿Qué hay que evaluar a la hora de comprar una toallita higiénica?
- Que tenga o no tenga alas (depende de cada mujer, pero se supone que las alas ayudan a que se quede en su sitio y evitan los desbordes).
- Que tenga “canales” (supuestamente contienen más).
- Que sea muy absorbente (que retenga el líquido rápido y que contenga suficiente cantidad antes de que sea necesario cambiarla).
- Que tenga una tela que permanezca seca en la superficie, de modo que no se sienta la humedad una vez que la toalla absorbió el flujo menstrual.
Y como la platea femenina duda entre la conveniencia de gastar más o menos en el momento de adquirir el stock necesario para el mes, minutouno.com puso en marcha uno de sus laboratorios para comparar la absorción de dos toallitas: la más cara y la más barata que encontramos en el supermercado.
Aquí, el paso a paso del desafío (ver fotos):
1. Una junto a la otra, las dos toallitas no parecen muy diferentes.
2. Vertemos 50cc de líquido en la toallita más cara, de una sola vez.
3. Hacemos lo mismo con la más barata.
4. Aplicamos un papel sobre las dos y observamos que uno queda tan mojado como el otro.
5. Exprimimos la más cara y comprobamos que no chorrea.
6. Probamos con la más barata, con el mismo resultado.
7. La única diferencia que se observa es la distribución del líquido en el interior del protector: en la más cara la distribución es mucho más pareja que en la otra.
En síntesis –y en el laboratorio-, la rapidez y la capacidad de absorción de una toallita de 4,35 pesos es igual que la de una de 0,99 pesos, sin embargo, la polémica sigue: en la calle hay quienes dicen que las más caras son mejores, a pesar de nuestra experiencia piloto. Ustedes, ¿qué piensan?
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