Peligro en la mesa: destruyen 20 toneladas de frutas y verduras en Corrientes por riesgo sanitario
El cargamento, de dudosa procedencia, fue destruido para evitar la propagación de plagas y enfermedades. Intervino el SENASA y Gendarmería Nacional.
Un cargamento de 20 toneladas de frutas y verduras de dudosa procedencia fue incautado y destruido en la provincia de Corrientes a fin de evitar la posible dispersión de plagas y enfermedades. Un proceso de fiscalización inteligente y el análisis de imágenes satelitales permitió detectar las irregularidades.
La intervención fue realizada por el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), con el apoyo de Gendarmería Nacional, quienes evitaron que los productos llegaran a los consumidores.
La carga estaba compuesta por una amplia variedad de alimentos, entre ellos mango, papaya, banana, melón, papa, sandía, zapallo, lima Tahití, durazno, ciruela, kiwi y pimiento morrón. Según se informó, estos productos eran transportados desde la provincia de Misiones con destino final en Buenos Aires.
Fiscalización inteligente e imágenes satelitales
Durante un control de rutina al camión transportista, agentes del Centro Regional Corrientes-Misiones del SENASA y personal de Gendarmería Nacional solicitaron una serie de documentación a fin de comprobar el origen del cargamento.
Al analizar el Documento de Tránsito Vegetal electrónico (DTV-e) presentado, los agentes detectaron inconsistencias entre los datos del emisor y la información registrada en el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa).
El DTV-e es una herramienta clave que permite asegurar la trazabilidad de los productos vegetales durante su traslado, garantizando que hayan sido producidos bajo condiciones sanitarias adecuadas y que cuentan con los controles correspondientes para prevenir la dispersión de plagas.
A partir de un entrecruzamiento de datos mediante herramientas de fiscalización inteligente, se constató que el establecimiento declarado como origen, ubicado en la localidad misionera de El Soberbio, no registraba los cultivos mencionados en la documentación. Además, el predio figuraba a nombre de otro titular.
Las irregularidades también fueron confirmadas mediante el análisis de imágenes satelitales del sistema Renspa, las cuales evidenciaron la inexistencia de los cultivos declarados. A esto se sumó que parte de la mercadería tenía etiquetas de origen extranjero, lo que impedía garantizar su procedencia y las condiciones sanitarias en las que fue producida.
Ante este escenario, y frente a la imposibilidad de asegurar la trazabilidad de los alimentos, el SENASA dispuso el decomiso y la destrucción de toda la carga de frutas y verduras. Estas acciones buscan proteger la sanidad vegetal y asegurar que los productos que llegan al mercado cumplan con los controles necesarios.
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