Policía frustró un robo y mató a un delincuente en Virrey del Pino: un cómplice escapó en el capot

Sociedad

El efectivo fue sorprendido frente a su casa y respondió al ataque. El delincuente murió tras recibir tres disparos y sus cómplices obligaron a un remisero a llevarlo a una clínica.

Un efectivo de la Policía Federal Argentina (PFA) se enfrentó a tiros con una banda que intentó robarle frente a la puerta de su casas en Virrey del Pino. Uno de los delincuentes murió y otro de los sospechosos escapó colgado del capot del auto.

El hecho ocurrió sobre la calle Anastasio Girardot, casi esquina Colorado, en la localidad de Virrey del Pino, La Matanza. Allí, un Volkswagen Polo azul sin patente, con cinco ocupantes a bordo, se detuvo bruscamente mientras circulaba por la zona.

Tres de los asaltantes descendieron del vehículo y se dirigieron directamente hacia un hombre, que resultó ser sargento primero de la Policía Federal, de 52 años, y se encontraba frente a su vivienda junto a su camioneta.

De acuerdo con la reconstrucción de los investigadores, los ladrones amenazaron al efectivo para que entregara sus pertenencias, pero uno de ellos abrió fuego y el policía respondió con su arma reglamentaria, efectuando tres disparos, y uno de los atacantes resultó herido.

Sus cómplices lo levantaron, lo subieron al Polo y escaparon del lugar. En plena huida, otro integrante de la banda salió corriendo y terminó subiéndose al capot del auto, lo que quedó captado por una cámara de seguridad de la zona.

El grupo recorrió varias cuadras hasta volver a detenerse. Allí interceptó a un remisero que llegaba a su casa junto a su esposa y, bajo amenazas, le exigieron que trasladara al joven baleado: "Llevalo al hospital o te robamos el auto", le dijeron.

El conductor accedió y trasladó al herido hasta la Unidad de Pronta Atención (UPA) 18, ubicada sobre la Ruta Nacional 3, a la altura del kilómetro 38 de Virrey del Pino.

El joven presentaba heridas de bala en la cabeza y en las piernas. Pese a los intentos de los médicos por asistirlo, murió poco después de ingresar al centro de salud.

Más tarde, el remisero relató lo sucedido ante la Policía, lo que permitió vincular el episodio con el intento de robo ocurrido previamente. Poco después, la madre del joven se presentó en el centro asistencial con los documentos, lo que permitió identificalo como Thiago Sebastián Pereyra, de 18 años.

La causa quedó a cargo del fiscal Diego Rulli, titular de la UFI Temática Homicidios de La Matanza. Tras analizar las circunstancias del hecho, el funcionario no adoptó medidas contra el efectivo al considerar que actuó en legítima defensa.

Ahora, la investigación se concentra en localizar al resto de los integrantes de la banda, que continúan prófugos. Según pudieron establecer los investigadores, fueron esos mismos sospechosos quienes se comunicaron con la madre de Pereyra para informarle lo ocurrido.

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