La chica fue agredida por una patota de mujeres a la salida de un boliche en Quilmes.La banda femenina atacó a 15 personas más con la misma modalidad durante esa noche.
Era domingo a las siete de mañana cuando Carolina Corletti salía de un bar en la zona céntrica de Quilmes cuando fue abordada por un grupo de chicas que la llamaron "cheta" y comenzaron a golpearla brutalmente.
La salvaje paliza incluyó patadas y piñas que el causaron heridas en todo el cuerpo. Le fisuraron el tabique nasal y estuvo internada durante tres días.
La banda fenemnina que atacó a Corletti hizo lo mismo con otras 15 personas en la misma noche. "Actúan con absoluta maldad", dijo la joven al Diario Popular.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Al abandonar uno de los bares de la abenida Bronw en pleno centro de Quilmes, pasó un grupo corriendo, pero una de las chicas se quedó atrás y fue ella la que me pidió un cigarrillo, pero le dije que no, entonces me amenazó diciendo ´cheta de mierda, vas a ver la paliza que te vamos a dar las pibas´", relató Carolina.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Fue todo muy rápido, yo siguí caminando pero cuando estaba por Brown se me vienen encima 10 chicas, fuera de control. El primer golpe me hace caer al piso y cada vez que me quería levtantarme me pegaban de nuevo", contó en shock la joven.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Me dieron patadas y piñas, me agarraban fuerte de los pelos, revoléandome a la calle y hasta me sacaron los zapatos pero sólo por maldad", señaló.
Al quedar tendida en el piso, Carolina fue asistida por personas que estaban en la zona y, luego de esperar casi una hora fue derivada a un hospital. "Me hicieron placas, sufrí fisura de tabique nasal, además de excoriaciones y hematomas en varias partes del cuerpo. Me pegaron por todos lados", explicó la agredida.
Carolina se quejó del mal desempeño de la policía porque no supieron contenerla ni tampoco actuaron para atrapar a las agresoras. "Cuando fuimos a la comisaría con mi amiga, el oficial le dijo que se calmara porque en caso contrario ellos mismos la iban a cagar a trompadas", cerró la víctima.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario