Emborracharse, hacer todo para zafar y matar
La historia es una combinación letal entre alcohol, impunidad y muerte. Pasó en Mar del Plata. Todo duró tres minutos. Un joven manejaba un auto VW Up blanco a alta velocidad. Iba con amigos. Celebraban el Día del Amigo. Todo terminó mal.

Por Mauro Szeta
Para evitar un control de alcoholemia, el conductor fue capaz de todo. Así, atropelló y mató al policía Fabián Mendiola, de 34 años.
Ahora, se determinó que el coche tardó tres minutos en recorrer 18 cuadras. Este dato podría servir para establecer a qué velocidad se desplazaba a la hora de causar la muerte de Mendiola.
Lo concreto es que una vez detenido el conductor, se supo que manejaba alcoholizado. El test le dio 1.44, es decir el triple de lo permitido para manejar.
Al auto del acusado, Lucas Carnero, de 22 años, se lo ve por primera vez en Colón y 14 de Julio. En otra imagen, se lo detecta en Colón y Arenales. Ese trayecto, que incluye la muerte de la víctima, lo hizo en menos de 3 minutos.
En los videos está precisada la hora y los segundos exactos. Los peritos mecánicos tendrán la posibilidad de calcular la velocidad a la que hizo el recorrido. Además, en el trayecto, el conductor pasó varios semáforos en rojo.
Lo que no quedó registrado es el momento exacto de la muerte del policía.
Con los elementos de la causa, la fiscal imputó al conductor el delito de "homicidio con dolo eventual".
Para la fiscal, el joven debía representarse que, manejando alcoholizado y pasando semáforos en rojo, como lo hizo, podía causar daño, y sin embargo siguió adelante con su actividad criminal. Este delito se castiga con penas de 8 a 25 años de cárcel, y se aplica pocas veces.
"Que no salga más el que mató a mi marido", fue el pedido expreso de la viuda. El dolor no se repara con nada.
Con los elementos de la causa, la fiscal imputó al conductor el delito de "homicidio con dolo eventual".
Para la fiscal, el joven debía representarse que, manejando alcoholizado y pasando semáforos en rojo, como lo hizo, podía causar daño, y sin embargo siguió adelante con su actividad criminal. Este delito se castiga con penas de 8 a 25 años de cárcel, y se aplica pocas veces.
"Que no salga más el que mató a mi marido", fue el pedido expreso de la viuda. El dolor no se repara con nada.
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