Tras la muerte de su hija recién nacida, una mujer denuncia mala praxis
El caso de la pequeña Emilia es desgarrador. Según el relato de su madre, Lorena Bascha, la beba recién nacida recibió una mala atención en una clínica del barrio porteño de Once.
En un diálogo con el programa radial Ultravioleta, Lorena comentó el dolor por la muerte de su hija y denunció las irregularidades en el Instituto Médico de Obstetricia, ubicado en el barrio de Once.
"Mi nena falleció cuatro días después de haber nacido, fue mala praxis. Me hice un control de rutina para programar la cesárea. Por momento se me ponía la panza dura. Yo era primeriza, estaba entrando a los 9 meses y todo venía perfecto", aseguró Lorena. "Trabajé hasta diez días antes del parto. Jamás tuve pérdidas. Y terminé en una sala de parto y no tuve explicaciones del por qué".
"Toda la película de que sacan a tu hija de tu vientre y te la dan para que le des un beso, conmigo no lo hicieron. Luego de dar a luz a Emilia, perdí de vista a mi bebé y a mi marido", contó Lorena en el reportaje reproducido por el sitio EnterateAntes.com.ar.
En ese momento comenzó el calvario para Lorena, que tras el parto la dejaron en un pasillo "durante más de una hora". Ya en el cuarto una enfermera le informó que la nena "se había complicado y le tuvieron que dar oxígeno".
"La nena estaba en coma farmacológico, estaba con respirador y llena de caños. Nunca me dieron una explicación de nada", aseveró Lorena. "Durante más de cuatro días fuimos a verla, nos dejaban verla de lejos y preguntábamos qué pasaba y nunca sabían qué pasaba. Nadie me decía nada", agregó.
Luego contó el triste momento que le informaron el fallecimiento de Emilia: "A la madrugada nos llamaron de la clínica y fuimos , y salió una persona dormida y nos dijo: 'Señora, usted se tardó mucho en llegar, la nena está muerta ya'. Yo caí de rodillas y él le dijo a mi marido que tenía que controlarme o me tenía que sacar de la clínica. Una vez que le sacaron todas las cosas que tenía, me dejaron pasar y me encontré con ella". Y añadió: "No nos quisieron dar el cuerpo y nos dijeron que teníamos que hacer el DNI y los trámites de defunción".
La extrema frialdad de los médicos no habría terminado allí. "Cuando fuimos, entramos por la recepción y el señor de la cochería fue a pedir el cuerpo porque nosotros no teníamos más fuerzas y le dijeron: 'No, no vayan a la puerta. Por la esquina hay un garaje y espere ahí, por la puerta sólo salen bebés vivos, no salen bebés muertos'". El señor de la cochería le dijo a mi marido que yo no vaya, porque tenían a mi hija en una bolsa de basura, con residuos de la clínica", afirmó Lorena.
Temas
Las Más Leídas






Dejá tu comentario