Superpoblación de autos, ¿problema sin solución?

Sociedad

*Diariamente 1,4 millones de autos recorren las calles porteñas, algunos colectivos hacen los mismos recorridos y taxistas viajan sin pasajeros.
*Según los especialistas, la solución requiere políticas integrales y estrategias de mediano y largo plazo.

Muchas veces se dice que viajar es un placer. Este no es el caso de quienes diariamente ingresan a la Ciudad de Buenos Aires, donde circulan 1.4 millones de vehículos por día y s e espera, en un corto plazo, que el número aumente en gran escala. Es que en 2006, la producción de coches aumento un 35,1%.


 


Lo que para la industria automotriz es una excelente noticias, alentada por las 432.101 unidades producidas durante el año pasado, para los conductores se traduce en un dolor de cabeza, motivado por el recalentamiento de motores, los bocinazos y los embotellamientos.



El director del Ente Regulador de la Ciudad, Julio César Balbi explicó a minutouno.com


que más allá de la superproducción automovilística, el problema del tránsito se debe a “la falta de una política de Estado”.


 


“El tránsito debe ser abordado desde un pensamiento estratégico, hoy se siguen poniendo parches y nada más”, aseguró el especialista.

Según estimó, uno de los principales problemas es la baja calidad de los servicios de transporte público, que empuja a la gente a desear el auto propio: en la Ciudad hay 136 líneas de colectivos, pero el 85 % sólo recorre el 75 % de Buenos Aires, lo que deja a un cuarto del territorio capitalino sin cobertura, especialmente los más empobrecidos de la zona sur.

Los especialistas, en ese sentido, coinciden en que hace falta una política de mediano y largo plazo para solucionar definitivamente el tema.

Las respuestas más rápidas que se intentan implementar desde el Gobierno porteño incluyen un aumento en el precio de los peajes para aquellos autos que circulen sólo con una sola persona.



Para la Asociación de Defensa al Consumidor, ésta es una “política para ricos”, ya que quienes tienen un alto poder adquisitivo seguirán transitando con sus autos sin importarles el aumento y los sectores con mayores dificultades, se verán nuevamente perjudicados.

La solución. Cada vez más ciudades latinoamericanas adoptan “sistemas inteligentes” en los que se sincronizan los distintos servicios públicos y desde el Estado se garantiza un itinerario en el que se especifican los horarios exactos y la frecuencia de cada transporte, que encajan perfectamente entre sí.



Según los especialistas, los ciudadanos viajan más tranquilos en los servicios públicos cuando funcionan correctamente. El transporte público disminuye los riesgos de choques, genera ahorro en los usuarios y hace disminuir los índices de contaminación.



“Acá viajas en pésimas condiciones, apretado, te roban y se maltrata al usuario. Los medios deberían ser cómodos, como en ciudades latinoamericanas como Bogotá, que cuentan con aire acondicionado y calefacción”, aseguró Balbi.



Finalmente, el Centro de Estudios de Transporte Metropolitano de la UBA (Cetam),


realizó sus propias propuestas para solucionar el problema del tránsito porteño: Crear un organismo que concentre el control vial de la Capital y de la zona metropolitana, rediseñar los recorridos de los colectivos para que no se superpongan con otros medios de transporte, crear boletos con tarifas combinadas para no tener que comprar otro ticket cuando se llega a una estación e incluir el tranvía -como el Premetro- en otras calles de la ciudad.


 


Como varios problemas, este también requiere de voluntad política, sin mirar en los calendarios los cortos tiempos electorales.

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