Técnicas de defensa a la hora de conducir
* Un argentino muere por hora a causa de accidentes de tránsito. Pero muchos podrían evitarse con las consignas del Manejo Defensivo.
* Esta técnica se basa en la premisa de que no importa qué hagan los otros autos, la seguridad propia depende de uno mismo.
Según el Instituto de Seguridad y Educación Vial, Argentina tiene el índice mundial más alto de accidentes de tránsito y cuatro de cada cinco accidentes se producen por errores humanos.
La aplicación de la técnica de Manejo Defensivo podría reducir estas cifras si cada conductor manejara teniendo en cuenta que, más allá de lo que hagan los demás, su seguridad depende de él mismo.
La empresa Coniseht, especializada en seguridad del trabajo, ofrece algunos de los consejos que brinda en la capacitación a los conductores profesionales.
- Distancia entre autos:
En la ruta o en la ciudad, siempre conviene mantener dos segundos de distancia con el vehículo de adelante. La forma práctica de hacerlo es contar mentalmente, cuando el coche en cuestión pasa por un punto de referencia. El mismo consejo se aplica al momento de arrancar, esto evita colisiones en el caso de que el otro auto se detenga inesperadamente.
Con los vehículos detenidos, se debe mantener una distancia que permita ver el contacto de las ruedas del auto próximo con el suelo. Así se evitan choques en cadena o colisiones si el otro conductor acciona la marcha atrás por error.
- Uso de los espejos retrovisores:
La forma adecuada de regular los espejos de los costados es que en ambos se pueda ver los laterales del auto. Bien colocados son más confiables que el espejo interior, que posee muchos espacios ciegos. En ruta, lo ideal es mirarlos cada 10 segundos.
- Choque frontal:
El peor choque es el frontal, por eso hay que evitarlo a toda costa. Si un auto se dirige hacia el que uno maneja, hay que girar a la derecha, la dirección instintiva. Si el otro coche giró en el mismo sentido que el nuestro, se debe seguir alejándose en la misma dirección. Siempre es preferible un impacto lateral, un derrape o un vuelco.
- Siempre frenar:
Ante cualquier anormalidad, la primera reacción debe ser bajar la velocidad. Si se conduce a
- Luces de giro en rutas y autopistas:
Un error muy común es otorgar el paso al auto que viene atrás con la luz de guiño de la izquierda. En realidad, eso significa que pasaremos de carril. Lo correcto es prender la luz de giro de la derecha.
- Nada de alcohol, drogas, ni sedantes:
El consumo de este tipo de sustancias disminuye la capacidad de reacción, los reflejos y la visión. Una copa de vino o una botella de tres cuartos de cerveza tardan una hora en eliminarse por el organismo. Si se consume sedantes por la noche, éstos tienen efecto residual, por lo que lo mejor será no conducir a la mañana.
- Matafuegos:
Lo ideal es llevar dos y controlarlos una vez al año. Uno de polvo para incendios y otro de gas o CO2 para inflar las gomas en caso de emergencia. Si sale humo del capot, no hay que levantarlo porque el contacto con el aire puede generar combustión. Lo indicado es rociar el auto por delante y debajo con el capó cerrado.
- Champú:
Un pequeño truco que puede ser muy útil es mezclar el agua para limpiar el parabrisas con un chorrito de champú, porque aplicar sólo agua empeora la visibilidad.
- Cinturón de seguridad:
Es imprescindible y permite prevenir las consecuencias del accidente, porque minimiza el impacto y evita que la persona sea arrojada fuera del vehículo, lo que es sumamente importante, porque una persona que es despedida del coche tiene 5 veces más probabilidades de morir que la que permanece dentro del mismo.
Algunas estrategias a tener en cuenta para que haya un cuidado individual hasta que lleguen las políticas públicas, la educación vial en las escuelas y hasta que dejen de surgir nuevas asociaciones de familiares de víctimas de accidentes de tránsito.
Las Más Leídas






Dejá tu comentario