"Tendrían que haber terminado la relación hace tiempo": el duro relato del hijo de la pareja de Villa Devoto
Sebastián Verón no estaba en la casa de Villa Devoto al momento del femicidio de su madre, Romina Calvo, pero una llamada a las 7 de la mañana lo despabiló.
Sebastián Verón, hijo de la víctima de femicidio en Villa Devoto.
Eran alrededor de las 7 de la mañana del miércoles cuando Juan Sebastián Verón recibió una llamada de su hermano de 21 años en la que le informó que su madre había sido asesinada por el padre de ambos en la casa que compartían en Villa Devoto.
"Me llamó diciendo que por favor vaya inmediatamente", relató este viernes el joven de 23 años al programa DDM, por América TV, en el que recordó además que en esa conversación "justo escuché a mi hermanita decir... bueno, lo ocurrido".
Lo ocurrido fue que Walter Verón, de 56 años, apuñaló unas 40 veces a su esposa y salió corriendo por la calle Pedro Morán en Villa Devoto, donde efectivos policiales lo alcanzaron casi en seguida.
El hombre se había hecho un corte en el cuello y permanece internado en grave estado en el Hospital Vélez Sarsfield, y según Sebastián este viernes los médicos creían que "pasen muchos días" hasta el desenlace de su situación.
Femicidio en Villa Devoto: el duro relato del hijo de la pareja involucrada
Además, Sebastián ofreció una mirada sobre la vida familiar de Verón y Calvo, de 40 años.
La pareja compartía a sus tres hijos, de 23, 21 y 8 años, y según Sebastián nunca habían ocurrido episodios vinculados a la violencia de género, al menos no de manera física o evidente.
"Yo sabía de la relación entre ellos dos y cómo iba. En mi opinión tendrían que haber terminado la relación hace un buen tiempo", convino el muchacho a la salida de la dependencia judicial donde le tocó declarar por el femicidio de su madre.
"Esta fue la primera vez que pasaba algo tan grave. (Calvo) No sufría golpes, nada de nada, ni nosotros tres", señaló.
Sin embargo, la tensión en la casa familiar de Villa Devoto era constante.
"No sé si era maltrato, pero sí era pelea entre ellos dos por el tema de lo económico, lo difícil que está hoy en día salir adelante", explicó el joven, que era además el encargado de escribirle a Pitty, la numeróloga, sobre la posibilidad de abrir una franquicia de su negocio en Villa Devoto.
"Lo que están diciendo todos de que mi mamá le dio plata a la Pitty, (es) nada que ver, nada por el estilo. La Pitty nunca recibió plata de nosotros. Nunca le pagamos. Sí nos estaba por dar la oportunidad de abrir el local en el Devoto y ella nos iba a dar la franquicia", aclaró.
Otra pieza del relato es el supuesto altar que Romina Calvo había instalado en su casa, dedicado a la numeróloga u otra persona.
Pero Sebastián Verón aclaró que "no es un altar para Pitty", lo que hay en la casa de Villa Devoto, sino que "es un altar para un santito, sería la Yemayá".
Temas
Las Más Leídas







Dejá tu comentario