Trucos para que la mugre tenga los días contados

Sociedad

*¿Te mudaste solo y no sabés limpiar? minutouno.com te cuenta los secretos para dejar habitable cada uno de los ambientes de tu casa.
*Los secretos de “Susanita” para no vivir en un chiquero.

Son muchos los que creen que la casa se limpia sola hasta que se mudan y les toca hacerse cargo de esa tarea. Descubrir que la pila de platos sucios sigue ahí a la mañana siguiente y que el inodoro va tomando color –y olor- a medida que pasan los días, es un descubrimiento desagradable y que exige una solución rápida para evitar que la casa nueva se transforme en un chiquero.


Que la casa no se limpia sola es una de las primeras cosas que se descubren cuando te vas a vivir solo.    

Para los que no saben ni siquiera cómo calzarse los guantes de goma, minutouno.com consultó a un ama de casa de las de antes, para que revele todos sus secretos.

Susana tiene la casa impecable y hace gala de su faceta de “Susanita” cuando se dispone a compartir los tips que pone en práctica a diario:

“Cuando la persona trabaja y pasa muchas horas afuera, lo mejor es elegir un día del fin de semana y dedicarle un rato a la limpieza, así se organiza y tiene la casa bien toda la semana”, dice Susana y empieza a dar las indicaciones básicas:

- Primer paso:

Sacar las sábanas y las toallas y poner el lavarropas, así al terminar con la casa se puede colgar la ropa para plancharla otro día. Dar vuelta el colchón para que no se hunda siempre del mismo lado y hacer la cama al terminar de limpiar, así se airea.

- El living y el dormitorio:


Limpiar de arriba hacia abajo es la regla: el plumero primero y el piso al final.    


Se limpia siempre de arriba hacia abajo: Pasar el plumero por los muebles, las luces y el ventilador de techo. Después, pasar la gamuza con lustra-muebles.
Si el piso es de madera o cerámica, hay que barrer primero y después pasar un trapo de piso humedecido con algún producto adecuado: puede ser un desodorante para pisos o algún  producto especial para cerámicas o maderas plastificadas y siempre un chorrito de lavandina para desinfectar.
Si está alfombrado, hay que pasar la aspiradora teniendo en cuenta que primero hay que aspirar con el pico y después pasar la barredora, que sólo saca la tierra de arriba.
Los vidrios se limpian con papel de diario y el vinagre blanco más barato que se consiga.

- El baño:



Cada 15 días hay que limpiar los azulejos y los botiquines por dentro con trapo y amoníaco.
Los artefactos se limpian con trapo, detergente y polvo limpiador.
El piso se barre y después se refriega con la escoba –o, si el baño es chico, con la escobita que se usa para el inodoro- usando detergente y lavandina. La espuma se retira con el secador de piso y se termina con trapo.
Los espejos se limpian igual que los vidrios.
Atención: el trapo con el que se limpia el baño no debe usarse para otra cosa y lo mejor es dejarlo directamente ahí, para no confundirlo.

- El inodoro, un tema aparte:


La técnica de limpieza en seco para el inodoro evita que se diluyan los productos.    


Para que el inodoro no se manche y no se forme la típica aureola de sarro en el borde que toca el agua, hay que vaciarlo empujando el agua con el trapo. Después se usa detergente, polvo limpiador y lavandina para limpiarlo con trapo.
Al sacar el agua, se puede limpiar mejor y también se evita que los productos de limpieza se diluyan y rindan menos.

- La cocina:

Cada 2 ó 3 mese hay que vaciar las alacenas, limpiarlas con trapo y amoníaco por dentro y lavar los frascos. Después se repasan por fuera y cada 15 días se limpian las puertas con amoníaco –es mejor que el detergente porque hace menos espuma y se enjuaga más fácil-. Si hay alguna mancha se saca con polvo limpiador.
Para la mesada, la cocina y el horno por fuera hay que usar una esponjita tipo Mortimer con detergente y polvo limpiador. Si hay  manchas de grasa se puede refregar un poco con virulana, para no rayar las superficies.
Si hay que comprar, conviene elegir un horno autolimpiante, que se limpia sólo de afuera. Si no es de ese tipo, hay que usar un limpia-hornos en aerosol: se echa la espuma, se deja actuar el tiempo indicado en el envase y después se retira.
Para los costados de la cocina –el espacio libre que queda entre la cocina y la pared- o la mesada-, se usa un destornillador envuelto en un trapo rejilla. Ese truco también sirve para limpiar los rieles de las ventanas y puertas-ventana.


Susana propone no caer en los “mil y un” productos de limpieza: “Ahora venden hasta las gamuzas humedecidas con lustra-muebles, cosa que puede hacer uno y le sale mucho más barato”. 
    


- La lista de las compras



Si estrenás casa y no tenés nada, vas a tener que conseguir los siguientes eleentos:

Balde, escoba, plumero, secador de piso y guantes de goma.
Trapos de piso, trapos rejilla y gamuzas.
Detergente, polvo limpiador, vinagre blanco, lavandina, amoníaco, lustra-muebles, desodorante para piso –u otro producto según el tipo de piso-.
Virulana, esponjitas verdes y otras de acero, que se usan para lavar ollas y asaderas.
Jabón en polvo, quitamanchas y suavizante para el lavarropas.

- Los consejos finales:

Susana propone no caer en los “mil y un” productos de limpieza: “Ahora venden hasta las gamuzas humedecidas con lustra-muebles, cosa que puede hacer uno y le sale mucho más barato”.

“Acostumbrarse a usar los guantes de goma para lavar los platos y para limpiar también es importantísimo, porque por una vez no pasa nada, pero si multiplicás eso por cada vez que limpiás, las manos terminan por arruinarse”, dice la experta.

Cada tanto hay que limpiar las pantallas y las lamparitas de los artefactos de iluminación, porque la acumulación de tierra hace que den menos luz.


 


Después de limpiar, los trapos se lavan en el lavarropas sin mezclarlos con la ropa.

En síntesis, con esta guía ya no tenés excusas para decir que no limpiás porque no sabés por dónde empezar. Hacé el esfuerzo, ponete las pilas y disfrutá de una casa impecable… ¡hasta que lleguen tus amigos a comer!

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