Un "almohadón mágico", un "tío" y el Gauchito Gil: las frases que habría pronunciado la madre de Izan Aguirre

Sociedad

Los abuelos del menor se refirieron al extraño comportamiento de la mujer luego del asesinato en Santa Fe. "Decía que Izan tenía el diablo adentro", revelaron.

Los cuatro abuelos de Izan Aguirre, el nene de seis años que fue hallado sin vida en los brazos de su madre en la localidad de San Justo, provincia de Santa Fe, coincidieron en una misma hipótesis sobre el caso y remarcaron aspectos del raro comportamiento de la mujer, identificada como Rocío Abril de 22 años, quien permanece detenida: aseguran que en los momentos posteriores al “no era ella”, que hizo referencia a un “almohadón mágico”, a un “tío” e incluso llegó a mencionar al Gauchito Gil.

Izan fue hallado sin vida en la vivienda familiar por su propio abuelo paterno, Juan, quien, alertado ante la falta de respuestas de Rocío Abril, decidió dirigirse a la casa. Al ingresar, se encontró con la escena del horror: el pequeño no presentaba signos vitales y era sostenido por su madre. La autopsia determinó que murió asfixiado y, durante una primera revisión del cuerpo, se encontrarlo cabellos largos en una de las manos del menor, por lo que se investigan si intentó defenderse.

Juan contó que la noche anterior no habían advertido ningún comportamiento extraño. “La vimos bien, no notamos nada raro, estuvieron acá, tomamos unos mates con muchas risas y bromas. Después se cruzaron a la casa. Más tarde le mandé un audio, vinieron los dos a comer, contentos, y después se fueron”. También recordó las últimas palabras que le dijo su nieto: “Hasta mañana tata, te amo”.

“No era ella”: el escalofriante testimonio de los abuelos de Izan

“No era ella”: El escalofriante testimonio de los abuelos de Izan Aguirre

Romina, madre de Rocío Abril, sostuvo que tampoco había percibido señales que anticiparan lo ocurrido. Contó que el día del crimen recibió un llamado de Juan y se dirigió hasta la vivienda: “Cuando vine no me dejaron entrar. Al rato la sacaron a ella, la seguí y cuando la toqué le dije ‘hija, estoy con vos’. Ella me miró, pero no me reconoció, no estaba bien, no era la persona que yo conocía”.

La mujer aseguró que su hija amaba profundamente a Izan y descartó que pudiera haberlo lastimado de manera intencional. “Solo sé que ella nunca le haría nada a su hijo. Ella lo amaba desde el primer momento que supo que estaba embarazada”, afirmó. También aclaró que la joven estaba triste, pero atribuyó ese estado a “la situación de la rutina, de la vida, de todas las cosas que nos pasan a todos” y negó que estuviera atravesando un cuadro de depresión.

La hipótesis que une a los cuatro abuelos tras el extraño comportamiento de la madre

La hipótesis que une a los cuatro abuelos tras el extraño comportamiento de la madre

Sandra, abuela paterna, contó que su nuera prácticamente formaba parte de su vida cotidiana. “Era como nuestra hija ella. Y así la queríamos”, señaló. Sobre el menor, agregó: “Nosotros vivíamos por él. Era la luz de acá de la casa, el terremoto. Como él decía, ‘Nona, soy el rey de la casa’. No puedo creer que mi bebé ya no esté".

"Decía que Izan tenía el diablo adentro"

Al recordar el momento en que encontraron a la mujer con el chico ya sin vida, Sandra fue contundente: “La Rocío no era la Rocío. Nos miraba con ojos grandes y decía ‘Sandra, ¿qué pasó? Sandra tapalo al bebé que tiene frío’. Ella no sabía nada, decía que el bebé estaba dormidito. Estaba abrazadita con él, acostada. No sabía lo que hizo, no tenía noción ni de dónde estaba parada”.

Juan también sostuvo que la mujer se encontraba en un estado alarmante: "Se dice que tuvo un brote psicótico, pero seguramente algo entró en su cuerpo, en su mente que la dominó, porque no era ella. Cómo nos hablaba... Si lo hizo ella, no fue como mamá del chico, fue algo que se le metió adentro, yo digo como un demonio, porque en un momento ella nos decía: ‘Izan hablaba con otra voz, era el diablo, tenía el diablo adentro’.

Izan Mendoza Aguirre tenía 6 años y este miércoles alrededor de las 14 fue hallado muerto por la Policía de San Justo.

Izan Mendoza Aguirre tenía 6 años y este miércoles alrededor de las 14 fue hallado muerto por la Policía de San Justo.

El abuelo relató además que la mujer hacía referencias a un supuesto “almohadón sagrado”. Sandra recordó una escena similar: “Me dijo que el almohadón era mágico, que yo tapara al nene con el almohadón, que él iba a revivir”.

De acuerdo con su testimonio, la joven también hizo mención a un "tío": “Ella decía ‘mi tío me dijo, por el gauchito Gil, por el gauchito Gil’”.

En cuanto a las posibles comunicaciones que Rocío Abril habría mantenido con un familiar al que mencionó durante ese estado, los abuelos señalaron que los teléfonos fueron secuestrados por la fiscalía para ser analizados. “Ahí está la clave, si le dijeron que haga algo malo, se va a saber”, sostuvo la familia.

Romina, sin embargo, aclaró que no busca señalar a ninguna persona: “Es una persona de la familia, no tenemos contacto todos los días, pero no es mala persona. Si pasa algo va a salir en el teléfono, si hubo esas conversaciones como me dijeron”.

“Izan no era un niño maltratado"

Romina pidió que la investigación permita determinar qué ocurrió con su hija. “Lo único que quiero es que traten de saber qué le pasa a ella, qué es lo que pasó, porque nosotros no entendemos, yo sé que ella es inocente, que no sabe lo que hizo. No me entra en la cabeza la situación”.

Los familiares también rechazaron cualquier antecedente de violencia hacia Izan. Juan afirmó: “Jamás un maltrato, jamás le escuchamos llorar porque la mamá le haya pegado un chirlo o algo, él vivía prácticamente con nosotros, nunca nada raro”.

Milton Fernández, el padrastro que crió a Rocío Abril desde que tenía tres años, pidió que el hecho no sea comparado con otros hechos de violencia infantil. “Que no tomen el caso como lo que pasó con Lucio Dupuy, porque este no fue un caso de violencia. Izan jamás recibió un chirlo, ni del padre ni de la madre, mucho menos de los abuelos”. Y sostuvo: “Izan no era un niño maltratado”.

Por su parte, Juan insistió: “Estamos todos unidos en la misma causa, porque sabemos que Rocío nunca maltrató al chico. Entonces, como yo le dije a otros medios, no podemos inventar algo que no es, porque no la podemos acusar a ella, nosotros la vimos en el estado que estaba esa mañana y sabemos que ella como mamá no lo hizo”.

Mientras la investigación intenta determinar qué ocurrió dentro de la vivienda y reconstruir las últimas horas de Izan, sus abuelos mantienen una postura común: sostienen que Rocío Abril atravesó un episodio en el que, según ellos, había perdido contacto con la realidad. La fiscalía deberá ahora establecer qué sucedió y qué responsabilidad tuvo la madre en la muerte del niño.

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