Ocurrió en Florencio Varela. Se sentó en las vías del tren junto a los pequeños de entre 2 y 9 años, pero el motorman logró frenar a tiempo.
Una mujer intentó suicidarse y a la vez asesinar a sus tres hijos de entre 2 y 9 años cuando los obligó a acompañarla a
sentarse en las vías a un paso del tren, en el distrito bonerense de
Florencio Varela, pero el motorman de la formación logró evitar la
tragedia al lograr frenar a tiempo.
Luego del serio incidente, la mujer reiteró su voluntad de volver a
matarse y asesinar a sus hijos, pese a lo cual volvió a la misma casa
con los pequeños.
Tras discutir con su madre y sufrir un estado de depresión, en su casa
de la calle Angora, en el barrio Santa Rosa, la mujer, de 34 años y
llamada Valeria, tomó la determinación de quitarse la vida y provocar
la muerte de sus tres hijos, un nene de dos y dos niñas de siete y
nueve años.
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Según la información difundida por el sitio El Radar del Sur, la
protagonista del hecho se dirigió a las vías, en la intersección de
Estados Unidos y Pagani.
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Junto con los chicos, la mujer se escondió en unos arbustos a la espera del paso de una formación. Cuando observaron que un tren salía de la estación Florencio Varela
hacia la del kilómetro 26,700 se sentó en las vías y obligó a los
pequeños a hacer lo mismo.
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Sin embargo, un guarda pudo escuchar a una de las niñas gritar que no
quería morir, y le avisó con señales lumínicas al motorman, que logró
detener a tiempo a la formación.
La mujer y los niños, que resultaron milagrosamente ilesos, fueron
trasladados a la comisaría primera de Florencio Varela, donde explicó
su situación.
"Discutí con mi mamá, me fui de mi casa. Estoy cansada, podrida, no
quiero vivir más así. Donde yo vaya mis hijos irán conmigo, no los voy a
dejar al cuidado de mi madre, ni de mi familia", indicó la mujer.
"Ahora me pararon pero lo voy a volver a intentar, a casa no vuelvo
más. Si me obligan, abro la garrafa, prendo un fósforo y explotamos
todos", amenazó.
La mujer fue internada en el Hospital Mi Pueblo, donde fue evaluada
psicológicamente, y luego fue dada de alta, por lo que volvió a la casa
de su madre, que había quedado al cuidado de los pequeños.
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