¿Vale la pena pagar doce veces más por un perfume original?
*Los perfumes importados están caros, por eso minutouno.com se puso a averiguar si podían reemplazarse por las imitaciones que cuestan mucho menos.
*Un especialista da sus consejos a la hora de elegir un perfume y explica por qué las versiones originales duran lo que valen.
Comprar un perfume original no es accesible para todos, por eso minutouno.com sacó su laboratorio a la calle y fue a buscar una versión original y una imitación de la misma fragancia para analizar si era posible oler igual gastando mucho menos.
minutouno.com probó ambas y éstos fueron los resultados:
- Sin embargo, en el momento de aplicarlo sobre la piel, el original olía a jazmín y la imitación, también.
- Una hora después de colocado, el francés se percibía perfectamente, mientras que la copia había desaparecido.
Para explicar lo sucedido, minutouno.com consultó a una “nariz” reconocida dentro y fuera del país: Bernardo Conti, gerente de Evaluación de Perfumes de Firmenich S.A., la sede argentina de la famosa compañía suiza de perfumes.
Como buen docente y entrenador de “narices”, Conti apeló a la didáctica y señaló que existe una pirámide olfativa (ver infografía), cuyo extremo superior –la punta de la pirámide- es la nota de salida del perfume, que huele al principio, cuando recién se aplica. Después aparece el cuerpo del perfume, lo que se percibe al convivir con la fragancia. La base de la pirámide es el fondo del perfume, lo que queda en la piel al final del día.
Aplicando la teoría del especialista, podríamos decir que la imitación aporta sólo una nota de salida y un cuerpo de muy corta vida útil. De fondo y aromas al final del día, ni hablar.
La versión original sí pasó las tres etapas y muy tarde, a la noche, la fragancia regaló una explosión final bajo la ducha, que Bernardo Conti explica así: “El perfume se huele porque se evapora gracias a la temperatura de la piel, que se encuentra a unos 37ºC, al exponerlo a los 45ºC –promedio- del agua de la ducha, se produce una evaporación mayor –dice-. Además, el jabón lo levanta junto con las demás impurezas, por eso se huele más”.
Ante todo, la calidad
Pero, haciendo un paréntesis, Bernardo Conti aclara: “En general, en cualquier compra –sea cara o barata-, hay que elegir productos que tengan una marca, porque eso garantiza que esté certificado por salud pública. Si se elige un perfume sin certificación de los que venden en la calle, lo menos grave que te puede pasar es sufrir una reacción alérgica”, dice el especialista. “Hay esencias que se pueden usar en el contorno de los ojos, otras que son aptas para el cuerpo y otras que sirven sólo para el piso”, advierte, haciendo hincapié en la calidad de los productos. “Las grandes casas de perfumería respetan las normas dermatológicas, en cambio muchas de las truchas no tienen aprobación”, remata Conti.
Ahora, ¿es posible copiar fielmente un perfume?
“Sí -dice el perfumista-, pero siempre va a resultar más caro que el original, porque las grandes firmas compran por toneladas”, explica. Por eso se ven forzados a reducir el costo de la fórmula y a sustituir productos importados que se cotizan en dólares por esencias locales. “La manzanilla –francesa- y la lavanda –inglesa- se compran en el país, pero no es el mismo producto –dice Conti-. El truco, entonces, es usar menos fondo, para que a la persona que huele el perfume desde el frasco le parezca una buena imitación. Aunque no le dure sobre la piel lo mismo que le dura el original”.
Estas diferencias en la composición son las que explican que un perfume importado se cotice a un dólar el mililitro y que las imitaciones sean tanto más baratas.
Los tips del perfumista
¿Cuál es la solución, entonces, si no se quiere gastar tanto en un perfume?
- Más que comprar la versión trucha de una fragancia importada, Conti sugiere animarse a probar el perfume de algún diseñador nacional, elegir una rica colonia o algún perfume de los que se adquieren por venta directa y que también son buenos.
“Un perfume puede tener un 10 o 12 por ciento de esencia, y una colonia un 5, por eso la colonia dura menos, pero de todas formas es preferible a la imitación, porque ofrece una nota auténtica”, dice el especialista y comenta que es mucho más fácil lograr una buena colonia honesta que una buena imitación.
- Para el momento de comprar: “Conviene aplicar sobre el brazo dos o tres perfumes y no comprar ese día, sino ir verificándolos en la piel y volver al día siguiente. Evaluar en uso es muy importante”.
- Con respecto a la posibilidad de elegir siempre la misma fragancia para que nos identifique y no cambiar nunca, Conti asegura que hay amigos a los que reconoce por el perfume, pero plantea que, en la época del zapping, en que las modas cambian tanto, él sugeriría cambiar y probar, para renovarse un poco.
- Algunos truquitos para aumentar la residualidad: perfumarse la ropa y encremarse antes de perfumarse, porque cualquier medio graso ayuda a retener el perfume.
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