Liberaron a la empleada del matrimonio asesinado en Vicente López

Sociedad

La mujer de 64 años estuvo 13 días detenida hasta que el juez entendió que las pruebas "parecen desvanecer" la hipótesis de que "entregó" a sus patrones.

La empleada del matrimonio asesinado hace dos semanas en su casa del partido bonaerense de Vicente López fue liberada este miércoles tras pasar 13 días detenida bajo la sospecha de haber "entregado" a las víctimas.

La mujer de 64 años trabajó los últimos 12 en la casa de las víctimas, identificadas como José Enrique Del Río y María Mercedes Alonso. Ella fue quien descubrió los cuerpos del matrimonio en su auto en el garage de la casa y denunció el hecho ante la Policía.

Pero en vez de ser considerada testigo pasó 13 días detenida acusada como "partícipe necesaria" del doble homicidio agravado, hasta que hoy el juez de Garantías 1 de San Isidro, Ricardo Costa, ordenó su libertad tras considerar que las nuevas pruebas presentadas en el expediente "parecen desvanecer" la hipótesis inicial de su vinculación con el crimen.

En su resolución, el juez recordó que hace dos semanas había elementos para sospechar la participación de Aquino en el hecho, pero notó que de la investigación surgió una nueva hipótesis que la desvincula.

"Producto del actuar de los representantes del Ministerio Público Fiscal asignados al caso, se han ido incorporado numerosos elementos que conforman un plexo probatorio, que claramente permite advertir, una hipótesis investigativa distinta a aquella que imperaba al momento de dictar la medida de coerción personal" sobre la empleada, explicó el juez Costa.

Además, el magistrado señaló que "las nuevas probanzas arrimadas al expediente digital, parecen desvanecer, aún en el marco de precariedad propio de este estadio, aquella hipótesis inicial del Ministerio Público Fiscal respecto a la participación de la Sra. en los sucesos en investigación a la que se hiciera referencia".

"Han desaparecido o cuanto (menos) mermado, considerablemente, en su entidad convictiva, aquellas condiciones oportunamente verificadas", concluyó el juez, tras lo cual dispuso hacer lugar a una presentación que el abogado de la imputada, Hugo López Carribero, había presentado el viernes pasado pidiendo el "cese de la medida de coerción".

Así, este miércoles ordenó la “inmediata libertad” de la empleada de los Del Río, quien estaba detenida en la Comisaría de la Mujer de San Isidro.

El abogado de la mujer, López Carribero, se mostró conforme con la decisión del magistrado y anunció a Télam que el jueves a las 8 su clienta dará una conferencia de prensa en su estudio jurídico, ubicado en la la calle Monseñor Marcón 2584 de la localidad bonaerense de San Justo, partido de La Matanza.

Los tres fiscales de Vicente López que trabajan en el caso son Martín Gómez, Alejandro Musso y Marcela Semería.

La fiscalía había detenido a la empleada la madrugada del 26 de agosto pasado, a pocas horas del hallazgo de los cuerpos, por una serie de contradicciones y actitudes extrañas que tuvo antes, durante y después de que ella misma descubriera los cadáveres de sus patrones.

Cómo se llegó a la imputación

Según las fuentes, la empleada informó a los investigadores policiales que cuando llegó a la casa de Vicente López no le llamó la atención el desorden que había en el living y otros ambientes porque el matrimonio estaba por mudarse a un departamento en el barrio de Núñez.

Sin embargo, varios ambientes estaban revueltos e incluso había un balazo que atravesó un almohadón, quedó incrustado en el parquet del living y cuya vaina servida ella misma levantó de una alfombra.

De acuerdo al relato de la mujer, ella llegó a la casa a las 6.50 y recién minutos antes de las 9 se preocupó porque Del Río, de 74 años, y Alonso, de 72, no habían bajado a desayunar.

Antes había notado que estaba intacta la comida de la noche anterior, que consistió en un plato con brócoli y alcauciles que ella misma les había dejado cocinada.

Cuando la mujer vio los cuerpos del matrimonio dentro del auto, apagó la luz de la cochera, cerró la puerta con llave, las colgó en el llavero, avisó a los hijos y se puso a ordenar la casa.

Otro de los indicios era que en la casa de Aquino se secuestró una billetera rojiza marca "Prune", donde según uno de los hijos de las víctimas, su madre guardaba la llave de la caja fuerte.

En su celular se halló una foto borrada de esa misma billetera, aunque la defensa sostiene primero que la tenía en su casa porque se la había regalado su patrona y luego que una vez la había perdido con $ 2.000 y cuando la encontró la fotografío para avisarle a su nuera que había aparecido.

El robo y posterior doble crimen fue cometido en la casona de la calle Melo al 1100 entre las 16.48 del miércoles 24 de agosto -momento del último contacto telefónico de Alonso- y las 4.30 de la madrugada del jueves, horario estimativo de la data de muerte.

Para los investigadores, los homicidas de Del Río y de Alonso robaron unos 10.000 dólares, 1.500.000 de pesos, 50 lingotes de oro de 10 gramos y varios diamantes. Antes de escapar se llevaron el disco rígido con las imágenes de las cámaras de seguridad de la casa.

Los fiscales manejan la hipótesis de que el matrimonio Del Río fue abordado luego de que saliera a hacer unas compras o por alguien que tenía copia de la llave.

Las víctimas estaban sentadas con los cinturones de seguridad colocados en los asientos delanteros del Mercedes Benz E350, la mujer del lado del conductor con un tiro en la cabeza y el hombre como acompañante con tres disparos.

El tirador los ejecutó con una pistola calibre 9 milímetros de atrás hacia adelante de derecha a izquierda, por lo que se cree que podía estar en el asiento trasero.

Fuentes de la investigación revelaron ayer a Télam que, en base a lo declarado por los hijos de las víctimas, se investiga si el o los asesinos pudieron haber utilizado para el doble crimen una de las dos armas que también robaron de la casa: una pistola 9 milímetros que el abogado jubilado guardaba en la mesa de luz de su cuarto. También se robaron un revólver .22 que estaba en el auto.

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