Villa Gesell: cerraron su local de ropa después de 15 años de presencia en la Costa Atlántica
Noelia y Fernando contaron cuáles fueron los motivos que los llevaron a desistir de tener presencia en Villa Gesell este verano, después de 15 temporadas.
Villa Gesell: cerraron su local de ropa después de 15 años de presencia en la Costa Atlántica
Lo que empezó como un emprendimiento de moda en las ferias de verano en Villa Gesell se convirtió para Fernando y Noelia en un negocio familiar que creció a lo largo de 15 años hasta tener no sólo un local en esa ciudad balnearia sino también varias sucursales en el resto del país. Pero todo cambió con el anuncio del cierre de su primera tienda en el contexto de una crisis económica profunda.
"Hoy nos toca decir 'chau', pero no es uno de esos saludos tristes", aseguró la pareja dueña de Los Ojos de Buda, un clásico de la Avenida 3 en Villa Gesell, en un posteo de Instagram con fecha del 11 de octubre.
Con el recuerdo intacto de haber empezado "muy jóvenes, trabajando en una feria", Fernando y Noelia explicaron qué los llevó a cerrar su primera locación, y la crisis económica que destruyó el consumo minorista no fue el motivo central.
"Después de varios años dudando entre continuar o cerrar esta etapa, finalmente tomamos una decisión. Entendimos que ya no tenemos 25 años, que nuestra vida cambió y que hoy tampoco estamos solos", explicaron los emprendedores, que son padres de una nena llamada Roma.
"Hacer temporada, para quienes no somos de la Costa, implica vivir durante tres meses en una casa que no es la tuya, pasar fechas importantes lejos de tus seres queridos, y dejar un poco de lado tu casa, tus perros y el resto de los locales", describieron.
"Durante muchos años elegimos hacer ese esfuerzo porque sabíamos lo que estábamos construyendo. Pero también entendimos que los sacrificios que tienen sentido en una etapa de la vida quizás dejan de tenerlo en otra. Y a todo eso se sumó Roma. Ella también hizo tres temporadas en Gesell: una desde la panza de mamá, y las otras dos durante sus primeros años de vida", relataron.
La experiencia le enseñó a la pareja de emprenedores que lo mejor era delegar en alguien más la apertura y gestión del local en Villa Gesell en la temporada pasada. "A nivel familiar, fue el mejor verano que vivimos en muchos años", confirmaron.
Con semejante epifanía, la pareja decidió concentrar la gestión de su empresa desde González Catán, provincia de Buenos Aires, y ni siquiera trasladarse a Villa Gesell este verano.
"Lo más difícil no es cerrar el local sino despedirnos de tantas personas que conocimos y de los vínculos que construimos durante todos estos años", expresaron antes de aclarar que la historia de Los Ojos de Buda sigue online.
"No nos vamos tristes. Nos vamos profundamente agradecidos y con la tranquilidad de haber entregado todo lo que teníamos para dar", dijeron.
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