Villa Luzuriaga: escracharon al dueño de un súper por presunto abuso a una nena de 11 años

Sociedad

Un comerciante chino de 50 años fue señalado por un presunto abuso ocurrido en su local; hubo pintadas, agresiones, un familiar detenido y un fuerte reclamo vecinal.

La localidad bonaerense de Villa Luzuriaga atraviesa horas de extrema conmoción tras la denuncia por el presunto abuso a una nena de 11 años, un hecho que derivó en un escrache público, incidentes violentos y la intervención policial. El acusado es un comerciante chino de 50 años, propietario de un comercio identificado como “Luna Market”, cuya fachada amaneció con pintadas en su contra, entre ellas la inscripción “Chino violín”, reflejo del enojo y la indignación que se apoderaron del barrio.

Según la información difundida por C5N, el episodio denunciado ocurrió el martes por la tarde, cuando la menor fue junto a una amiga a comprar una gaseosa al comercio en cuestión. De acuerdo al relato de la familia, en la continuidad de esa situación se habría producido el abuso. Los allegados a la nena aseguraron que cuentan con un video que daría cuenta del hecho y que ese material ya estaría en manos de las autoridades, que investigan lo ocurrido para determinar responsabilidades.

escrache en Villa Luzuriaga por abuso a una nena

Mientras la causa avanza, el hombre denunciado permanece en libertad y hasta el momento no fue arrestado, situación que generó un profundo malestar entre vecinos y familiares de la menor. En ese contexto, integrantes de la familia decidieron enfrentar al comerciante como represalia por lo sucedido, lo que derivó en una violenta agresión que obligó a la intervención policial. Tras ese episodio, el acusado habría sido trasladado e internado en el hospital Posadas, donde permanecería bajo atención médica.

Por los incidentes posteriores a la denuncia, un tío de la nena, identificado como Renzo, fue detenido, lo que sumó un nuevo foco de conflicto en el barrio. La familia exige su inmediata liberación y sostiene que actuó en medio de una situación límite, marcada por la bronca y la impotencia ante la falta de respuestas judiciales rápidas. El caso, así, quedó atravesado no solo por la gravedad de la acusación original, sino también por las consecuencias sociales y judiciales que se desencadenaron después.

A la tensión se sumaron declaraciones de vecinos que, a través de videos difundidos en redes sociales, afirmaron que el mismo comerciante habría protagonizado otros episodios violentos en la zona, incluso choques contra personas, y señalaron que contaría con una supuesta protección policial a cambio de dinero.

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