Avisale a tu abuelo: con la última tecnología un juego de todos los tiempos revive en Internet
- El clásico juego de todos los tiempos ya se puede practicar por Internet.
- Pero para ser parte de la búsqueda hay que invertir un dinero, ya que es necesario contar con un GPS, dispositivo que utiliza satélites para el posicionamiento global.
- Premios y mucho entretenimiento en el camino que conduce al tesoro final. Enterate cómo ser parte de esta nueva adicción.
- Pero para ser parte de la búsqueda hay que invertir un dinero, ya que es necesario contar con un GPS, dispositivo que utiliza satélites para el posicionamiento global.
La tecnología avanza y permite nuevos pasatiempos. Uno de ellos es el llamado “geocaching”, una especie de “búsqueda del tesoro” del siglo XXI, que aprovecha los recursos de Internet y los nuevos dispositivos de posicionamiento global, conocidos como GPS.
En realidad, el contenido prácticamente no importa, sino que lo que le da el sabor al juego es la búsqueda, dado que los caches en general están bien escondidos, y no es fácil poder encontrarlos. En algunos casos también son tan pequeños que se hace muy difícil poder guardar nuevamente el log book en su interior.
Obviamente, es imprescindible contar con un GPS (el dispositivo que utiliza satélites geoestacionarios para el posicionamiento global), que te ayude a ubicar las coordenadas donde está escondido el cache. Incluso, cada persona que esconde alguno puede incluir alguna pista para facilitar -o no- la ubicación del mismo. En algunos casos, hasta se “encripta” la información, pero no es difícil descifrarla: sobre la frase misma, encontrás un vínculo para acceder a la información en texto decodificado.
En general, los regalos son menores, pero se da el caso de personas “generosas” que pueden dejar un libro o un CD como premio para el descubridor.
Intriga hasta el final
También hay otro tipo especial de tesoro, que son los multi-cache, verdaderas búsquedas del tesoro. El cache incluye dentro de sí indicaciones que te llevan a un segundo cache, y éste ultimo a otro, y así sucesivamente, hasta que te encontrás con el premio final.
También es posible encontrar un travel bug (bicho viajero) que puede ser un muñeco de peluche o de plástico, cuyo objetivo es que recorra el mundo. En este caso, lo que hay que hacer es tomarlo y cambiarlo de lugar. Luego tenés que ir a la página Web oficial (donde sacaste las coordenadas del cache) e indicar su nueva ubicación.
La gracia no es sólo buscar los caches que han escondido los otros, sino que también poder armar tus propios caches y esconderlos. Es importante que el contenedor sea resistente al agua y a la corrosión, quizás podés pensar en algún tupper pequeño o un frasco de café. Una vez escondido, tomás la referencia con tu GPS de las coordenadas, entrás en el sitio de Geocaching y consignás los datos, poniéndole un nombre interesante a tu cache. Le agregás alguna pista para facilitar la búsqueda, y esperás a que alguien lo encuentre y alimente los comentarios de tu cache.
Y si ya tenés tu cache, mandanos un comentario. Así sabemos un poco más acerca de los que practican este novedoso entretenimiento global.
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