Grinbank, el malogrado empresario en el fútbol que fue socio de mexicanos denunciados
Es el creador de la Rock & Pop, pero también el socio del CIE, investigado por lavado de dinero. Ahora reaparece con críticas olvidando sus fracasos en Independiente y el Leganés español.
En el año 2002, Grinbank creó un fondo de inversión para apoyar a Independiente y llevó a la presidencia del club a Andrés Ducatenzeiler, un dirigente que dijo públicamente haber comprado un campeonato y que dejó al club de Avellaneda al borde de la quiebra.
En el 2003 compró el Club Deportivo Leganés, equipo de segunda división de España, al que incorporó jugadores argentinos de alto nivel; pero abandonó el emprendimiento a media temporada y el club descendió a Segunda B. Así arrastró problemas económicos y una pérdida para él de aproximadamente 2,5 millones de euros.
Luego de huir del mundo del fútbol volvió a su rol en el entretenimiento y medios. Merced a las buenos oficios de Daniel Grinbank, el conglomerado mexicano CIE desembarcó en Argentina a fines de 1996, cuando se asoció con Rock and Pop Internacional Ltd. La idea: desarrollar y poner en escena las comedias musicales de Disney en América latina y España (de las cuáles, la empresa de Daniel Grinbank previamente había adquirido los derechos).
Allí se constituyó la sociedad MAT (Mate After Tequila) Theatrical Entertainment Ltd., luego rebautizada CIE RP (CIE Rock and Pop) que puso en escena –primero en México, luego en Argentina– la obra La Bella y la Bestia. A partir de ese momento, el grupo mexicano comenzó a pisar fuerte en el país: en 1997 -siempre asociado con la empresa de Grinbank- compró el Teatro Opera (ahora rebautizado como Sky Opera) y obtuvo la concesión del Zoológico, en una operación total que rondó los 20 millones de dólares.
Más tarde, en asociación con una subsidiaria, los mexicanos adquirieron las FM Aspen (102.3), La Metro (95.1), San Isidro Labrador (95.5), Feeling (102.7), Rock and Pop (95.9), y las emisoras de amplitud modulada Libertad, América, Radio del Plata y Splendid, por un total de 80 millones de dólares, constituyendo así un holding temible, aunque no legal.
Tal vez asustado, cuando la relación entre Grinbank y los mexicanos no funcionaba del todo bien, él malogrado empresario del fútbol decidió ir a la justicia para denunciar por maniobras non santas a sus socios, con quienes había pasado mucho tiempo.
Y los Rolling Stone son otro capítulo del libro de Daniel Grinbank.
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