Unos 6,5 millones de electores votarán este domingo en un referéndum para cambiar la constitución del país andino. Morales quiere "seguir industrializando a Bolivia y continuar con la reducción de la pobreza".
Evo se jugará este domingo su futuro político en el referéndum constitucional que definirá si los bolivianos lo autorizan o no a presentarse otra vez como candidato en 2019.

El mandatario votará en una escuela de la localidad chapareña de Villa 14 de septiembre, en tanto que el vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera, que también aspira a la reelección con la misma reforma constitucional, expresó su confianza en que la votación transcurrirá sin problemas.

"Estoy seguro que la actividad electoral será muy tranquila, como siempre lo fue, el pueblo boliviano defiende su derecho al voto, su derecho a decidir",
dijo.

En la ciudad de Sucre, desde donde dirigirá los comicios, la presidenta del Tribunal Supremo Electoral (TSE), Katia Uriona, convocó a "una masiva participación, pero que siempre esté enmarcada en el respeto a las diferentes opiniones".

Morales, quien ganó todos los procesos electorales en los que se jugó su propio liderazgo, se enfrentará a una jornada de votación en la que su imagen y la de su Gobierno llegan golpeadas por denuncias de corrupción.

El mandatario defendió que se quiere postular en 2019 para el período 2020-2025 con el objetivo de seguir trabajando en los proyectos de industrialización del país que siguen pendientes y continuar avanzando en la reducción de la pobreza.

Más de 6,5 millones de electores se inscribieron para participar en el referéndum y definir si aceptan o rechazan la reforma del artículo 168 de la Constitución del Estado para subir de dos a tres el número de mandatos presidenciales consecutivos permitidos.

De aprobarse esa modificación, Morales y García Linera podrán presentarse otra vez como candidatos para buscar un mandato hasta el 2025, cuando Bolivia cumplirá 200 años de su independencia.