La nueva legislación incluye puntos álgidos como la flexibilización de las condiciones para despedir empleados, pero también contempla que se pueda separar mejor la vida profesional de la privada.
Alrededor de 150 mil personas protestaron esta semana en varias ciudades de Francia contra la reforma laboral que podría flexibilizar aún más las condiciones de contratación, despido y negociación de los empleados.

Pero la nueva ley trae un punto interesante: en su artículo 25 contempla el "derecho a desconectar" los celulares para evitar trabajar en horarios no laborales, informó el sitio El Mundo.

"La carga de trabajo y la sobrecarga de información, la difusa frontera entre la vida privada y la profesional, son riesgos asociados al uso de la tecnología digital", se puede leer en el texto que comenzará a debatirse en el Congreso en las próximas semanas.

El texto de la nueva ley laboral francesa incluye un capítulo titulado "La adaptación del Derecho Laboral durante la era digital", donde se contempla el impacto que tiene en los empleados el hecho de que se mantengan contectados a sus trabajos aún fuera del horario estipulado.

"Los empleados dejan la oficina físicamente pero no se despegan del trabajo. Permanecen conectados por una especie de correa electrónica, como un perro", explicó el diputado socialista Benoît Hamon.

"Todos los estudios muestran que hay muchos más problemas derivados del estrés laboral de los que solía haber", lanzó el legislador. Por ese motivo, la nueva ley obligaría a las empresas a regular la penetración del trabajo en la vida personal de sus empleados.

Otros puntos de la polémica ley otorgan a las empresas más facilidades para reducir el sueldo de sus empleados y determinar la carga horaria semanal (desde 36 hasta 46 horas). Además, los empleadores tendrán más libertades para despedir trabajadores y negociar licencias por maternidad.