Gabriela Lima
Gabriela Lima
*Antes estaban en todas las reuniones familiares. Hoy, son un producto de lujo.
*Si calculás tres por persona, una familia de 4 integrantes que invite a otras 4 personas gastaría alrededor de $70 sólo en unos sandwichitos simples de jamón y queso…

Hoy en día, los sandwiches de miga deberían pasar de la heladera de la confitería a la caja fuerte de un banco, porque por su precio dejaron de ser un producto tradicional de la mesa familiar para transformarse casi en un lujo: en algunos casos, un solo sandwiche de miga llega a costar más de un dólar.

Espantado por el precio de ese alimento de tan sencilla elaboración, minutouno.com salió a pedir explicaciones:

En la tradicional Confitería Dos Escudos, los sándwiches de miga comunes cuestan $3,10 y los especiales (con palmitos, ananá, jamón crudo, etc.), 3, 50. Así, la docena de simples vale $37,20 y la de especiales, $42.

“Nosotros trabajamos con primera calidad y tenemos que cubrir las variaciones de precios: el tomate a veces se va por las nubes, pasa con el jamón, el queso, la mayonesa, la pavita y en este último tiempo estuvo escaseando también la harina, lo que encareció los sándwiches”, explica Claudia Peralta, la encargada de la sucursal de Las Heras 3014.

En noviembre, los sándwiches simples costaban $2,50 y los especiales $2,90. Teniendo en cuenta que ahora valen $3,10 y $3,50 respectivamente, el aumento supera ampliamente los números de la inflación que anuncia el Indec y se acerca más al 25% más real y consensuado.

En la Confitería Le Violet cobran $2,50 los comunes $3 los especiales y $3,50 los que llevan jamón crudo. Hacen un 10% de descuento a partir de las 50 unidades.

“En noviembre, un lunch completo sin bebidas salía $75 por persona y hoy se cobra $90; en ese mismo lapso, los sándwiches de miga pasaron de los $2 a los $2,25 y ahora, $2,50”, explica Néstor, el gerente, y agrega que el aumento de la miga (por el aumento de la harina) y el queso, que según sus registros aumentó entre un 50 y un 60% de diciembre a la fecha, fue lo que influyó en el aumento del tradicional sandwiche de miga que hoy es el gran ausente en los cumpleaños y en las reuniones familiares.

“Hay panaderías que cortan 8 unidades de cada plancha, porque les da menor costo y mayor beneficio; nosotros, en cambio, sacamos 6 y ofrecemos sándwiches que muchas veces nuestros clientes nos piden que cortemos al medio para hacerlos rendir más”, señala Néstor.

En el costo del sandwiche de miga suma el pan, el queso, el fiambre y los otros ingredientes, más el producto que se use para untar, como mayonesa o manteca. Por supuesto a esto hay que sumarle el trabajo del sandwichera y el costo de tener un local a la calle.

El dueño de la Confitería Gustados -Bogotá 350 (4902-5001)-, Luis Capellán, plantea que lo que más incide en el precio es el pan de miga: “Hay fábricas que producen el pan de miga con harinas de distintas calidades y entrega la miga cortada a la confitería 48 o 72 horas de haber sido elaborada porque necesitan que se enfríe y que se seque para poder cortarlo sin que se desarme, dado que la calidad de la harina que utilizan no es la mejor. En cambio, nosotros elaboramos personalmente el pan de miga, con harina de primerísimo calidad y hacemos los sándwiches a las 24 horas, que es el tiempo necesario para que ese pan de 12/14 kilos se enfríe y se pueda cortar.

En Gustados, cada sandwiche simple cuesta $1,80 ($22 la docena) y los especiales, entre $2,50 y $3 (entre $30 y $36 la docena), según los ingredientes.

“Los aumentos que se produjeron por la escasez que causó el conflicto con el campo nunca volvieron atrás y los lácteos –en este caso, el queso- sufrieron incrementos muy grandes que afectaron el precio del sandwiche de miga”.


 


Y los precios en la confitería afectan las costumbres familiares... ¿cuánto hace que no ves un té con sandwiches de miga, masas secas y finas? Cuando les contemos a nuestros hijos que en alguna época se comía eso en los cumpleaños, van a entender por qué hoy se pone tanto palito y papa frita, esa grasa barata que reemplaza productos que hoy son sólo para bolsillos privilegiados.