Boca presiona a Conmebol por las entradas: crece la tensión con Universidad Católica
El club argentino rechazó la decisión de jugar sin visitantes en Chile y reclamó que se respete el cupo reglamentario de 2000 tickets para sus hinchas en la Copa Libertadores.
El conflicto entre Boca y Universidad Católica sumó un nuevo capítulo en la antesala del cruce por la Copa Libertadores 2026. Luego de que el conjunto chileno confirmara que el partido se disputará únicamente con público local en el Claro Arena, la dirigencia xeneize reaccionó de inmediato y elevó un reclamo formal ante Conmebol para exigir el cumplimiento del reglamento vigente, que estipula un mínimo de 2000 entradas para la parcialidad visitante.
La postura del club argentino se endureció especialmente tras conocer que la institución trasandina había ofrecido inicialmente apenas 450 localidades, cifra muy inferior a lo establecido por normativa. Esta situación generó un fuerte malestar en el entorno del Xeneize, que considera que la decisión vulnera sus derechos deportivos y perjudica a sus simpatizantes, muchos de los cuales ya habían organizado el viaje para acompañar al equipo en territorio chileno.
Desde Universidad Católica explicaron que la determinación no responde a una elección propia, sino a un pedido expreso de la Delegación Presidencial Metropolitana de Chile. El organismo gubernamental argumentó que no están dadas las condiciones para garantizar la seguridad del evento con ambas hinchadas presentes, por lo que recomendó que el encuentro se dispute sin público visitante.
Sin embargo, este anuncio no habría contado con la aprobación previa de Conmebol, que hasta el momento no emitió una resolución oficial al respecto. En los días previos, la alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, ya había advertido sobre los riesgos del partido y había solicitado que se considere como un evento de “alto riesgo”.
En ese contexto, el delegado presidencial Germán Codina sostuvo que actualmente no pueden asegurar un operativo adecuado, aunque dejó abierta la puerta a trabajar en soluciones para el futuro que permitan el regreso de las hinchadas visitantes.
Uno de los factores que alimenta la preocupación de las autoridades es el antecedente reciente de violencia entre aficionados de clubes chilenos y argentinos, tras los incidentes ocurridos en el Estadio Libertadores de América en un enfrentamiento entre Independiente y Universidad de Chile. Aquella situación derivó en sanciones severas por parte de la entidad sudamericana, lo que elevó el nivel de alerta para este nuevo cruce internacional.
Además del reclamo institucional, existe un fuerte enojo por parte de los hinchas que ya habían adquirido pasajes y planificado su presencia en Santiago. En caso de mantenerse la medida, también se aplicaría el principio de reciprocidad en el partido de vuelta en La Bombonera, donde solo podrían ingresar simpatizantes locales. La resolución final de Conmebol será clave para definir si el conflicto escala o encuentra una salida consensuada.
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