Cábala infaltable: Leandro Paredes y Rodrigo de Paul hicieron su ritual de los caramelos en Kansas
Los mediocampistas de la Selección Argentina no fallaron en su cábala: Paredes y De Paul fueron enfocados masticando caramelos en el campo de juego.
Leandro Paredes y Rodrigo de Paul haciendo el ritual de los caramelos en Kansas.
Este sábado, la Selección Argentina se enfrenta a Suiza por los cuartos de final del Mundial 2026. El partido se jugará a las 22:00 (hora argentina) en el Arrowhead Stadium de Kansas City, donde Leandro Paredes y Rodrigo de Paul fueron vistos haciendo su ya conocido ritual de cada partido.
Como las cábalas no se negocian, ambos mediocampistas cumplieron una vez más con su clásica cábala de los caramelos. A los dos mediocampistas se los vio en el círculo central, comiendo golosinas mientras contemplaban unas tribunas que ya se van tiñendo por completo de celeste y blanco.
La conmovedora historia detrás de la cábala de los caramelos de De Paul y Paredes
Cada vez que la Selección Argentina sale al campo de juego, esta imagen suele repetirse en la previa de los partidos: Rodrigo De Paul y Leandro Paredes aparecen caminando juntos mientras comen caramelos masticables. Con el paso de los años, ese hábito fue asociado por muchos hinchas a una simple cábala, especialmente después de la seguidilla de títulos obtenidos por el equipo de Lionel Scaloni.
Sin embargo, detrás de esa escena existe una historia mucho más profunda, ligada a la infancia del volante y al enorme sacrificio que hizo su abuelo para acompañarlo en sus primeros pasos dentro del fútbol. Fue Mónica, la madre del futbolista, quien reveló el verdadero origen de esa costumbre.
Según explicó, cuando Rodrigo era chico y asistía a los entrenamientos acompañado por su abuelo Osvaldo, él siempre le entregaba unas monedas para que pudiera comprarse caramelos en el buffet del club. Durante mucho tiempo, el actual mediocampista de la Selección creyó que se trataba simplemente de un pequeño regalo.
Recién años después descubrió que esas monedas tenían un valor mucho más importante, ya que correspondían al dinero que su abuelo necesitaba para regresar a su casa en colectivo. "Durante muchos años, Rodrigo nunca supo que esas monedas que le daba a él eran las monedas del viaje. Mi papá se volvía a la casa caminando y le daba esas monedas para que él se compre los caramelos cuando iba a entrenar", recordó Mónica.
La historia adquiere todavía más valor al conocer que Osvaldo falleció en 2009, antes de poder ver a su nieto debutar como profesional o vestir la camiseta de la Selección Argentina. "Desde donde esté, lo ve", expresó su madre al recordar la figura de quien fue determinante en la formación del futbolista. Como homenaje permanente, De Paul lleva tatuada en su brazo izquierdo la frase "para siempre en mi corazón", motivo por el cual suele besar su muñeca cada vez que ingresa a la cancha o convierte un gol.
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