Crisis en la FIFA: UEFA, Asia y Concacaf reclamaron una investigación independiente contra Infantino

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Las tres confederaciones publicaron una carta conjunta en la que hablaron de una pérdida de confianza y cuestionaron la conducción del presidente tras el fallido proyecto para incorporar inversores privados al negocio de los Mundiales.

La crisis política que atraviesa la FIFA sumó este lunes un nuevo capítulo de enorme impacto. UEFA, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y Concacaf decidieron unir sus posiciones y difundieron una carta conjunta en la que cuestionaron duramente la conducción de Gianni Infantino y rechazaron que el fallido proyecto FIFA Forward Enterprise (FFE) pueda ser explicado simplemente como un problema de comunicación o un conjunto de errores administrativos.

El documento fue firmado por Aleksander Ceferin, presidente de UEFA; Salman bin Ibrahim Al Khalifa, titular de la AFC; y Víctor Montagliani, máximo dirigente de Concacaf. La declaración representa un movimiento político relevante dentro de la estructura del fútbol mundial porque tres confederaciones que hasta ahora no habían mostrado el mismo nivel de confrontación aparecen ahora alineadas frente al presidente de FIFA.

La discusión comenzó alrededor del proyecto FFE, una iniciativa que buscaba abrir a inversores privados una participación en el negocio de las competiciones de FIFA. La propuesta contemplaba la creación de una compañía con una valuación estimada en unos 20.000 millones de dólares y la posibilidad de captar hasta 4.200 millones mediante la venta de una participación minoritaria.

FIFA retiró el proyecto pero UEFA, AFC y Concacaf escalan el conflicto

En su carta, las tres confederaciones dejaron en claro que, para ellas, el problema ya no está limitado al proyecto comercial que finalmente fue descartado. El eje pasó a ser la manera en la que se toman decisiones dentro de FIFA y la confianza que existe en quienes conducen la organización. “Esto es algo más fundamental: la integridad del juego y la integridad de quienes son elegidos para liderarlo”, señalaron los dirigentes.

El documento cuestiona particularmente la explicación ofrecida por Infantino y por el secretario general de FIFA, Mattias Grafström, después de la reunión de crisis realizada en Rabat. La organización reconoció que hubo “errores” durante el proceso de desarrollo del FFE y pidió disculpas por la forma en la que se manejó la iniciativa.

Para UEFA, AFC y Concacaf, esa explicación resulta insuficiente. Las tres organizaciones consideran que el problema no puede reducirse a una falla de comunicación, sino que existió una deficiencia en el criterio utilizado para impulsar una propuesta de semejante magnitud sin una consulta suficientemente amplia.

“Lo que el fútbol presenció fue una falla de criterio”, sostuvieron. También cuestionaron que el proceso haya avanzado con un calendario acelerado que, según su interpretación, reducía las posibilidades de análisis por parte de las asociaciones miembro y “estaba destinada a limitar el escrutinio”.

Reclaman que la investigación contra Infantino sea independiente

Otro de los puntos centrales del documento está relacionado con la investigación que FIFA anunció después del retiro del proyecto. El organismo informó que realizará una revisión y que posteriormente presentará sus conclusiones ante el Consejo de la FIFA.

Sin embargo, las tres confederaciones consideran que ese mecanismo no alcanza para garantizar la transparencia del proceso. Su pedido es que el análisis sea realizado por un tercero completamente independiente y que la administración de FIFA no tenga participación en la revisión. “La administración de FIFA no debería desempeñar ningún papel en la revisión”, plantearon.

La reunión de Rabat también quedó bajo cuestionamiento. UEFA, AFC y Concacaf señalaron que, según la propia comunicación posterior de FIFA, no estuvieron presentes integrantes del Consejo ni representantes de las asociaciones nacionales. Apenas participó un funcionario electo, mientras que el resto de los asistentes pertenecía a la estructura ejecutiva de la organización.

“Esto no hace más que reforzar estas preocupaciones y representa una continuación del mismo patrón de conducta que nos trajo hasta este momento”, advirtieron. La crítica se volvió todavía más contundente cuando las tres confederaciones describieron el modo de actuar que atribuyen a la conducción de FIFA: “No es la conducta de un custodio del juego, sino de alguien que cree que el juego le debe responder a él”.

Una disputa que también tiene impacto electoral

La pelea adquiere una dimensión todavía mayor porque Infantino busca conseguir un cuarto mandato al frente de FIFA en las elecciones previstas para marzo de 2027. Hasta el momento no existe un rival confirmado para competir contra él y el plazo para presentar candidaturas finalizará el 18 de noviembre. En ese contexto, la conformación de un bloque integrado por UEFA, AFC y Concacaf podría modificar el escenario político si finalmente aparece un candidato dispuesto a enfrentar al actual presidente.

De todos modos, Infantino todavía conserva apoyos importantes. La Confederación Africana de Fútbol (CAF) respaldó de manera unánime su candidatura, mientras que Conmebol también manifestó su apoyo, pese a haber rechazado el proyecto FFE. Argentina y México, además, expresaron públicamente su respaldo al dirigente.

Por eso, el mapa político de FIFA todavía está lejos de quedar definido. El conflicto dejó de estar centrado exclusivamente en una iniciativa comercial que fue retirada y pasó a involucrar directamente la conducción institucional del organismo.

La carta conjunta de UEFA, AFC y Concacaf marca justamente ese cambio de escenario. Para las tres confederaciones, las disculpas ofrecidas por Infantino no alcanzan para cerrar el episodio. La discusión ahora está puesta en el modo en que se ejerce el poder dentro de FIFA, en la independencia de los mecanismos de control y en la confianza que los distintos sectores del fútbol mundial depositan en su presidente.

“El liderazgo en el fútbol no es una posesión”, remarcaron las tres confederaciones: “Es un deber de servicio a la familia del fútbol que le confió esa responsabilidad”.

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