Curioso pedido: un jugador de Gimnasia de Chivilcoy le rogó a Boca por la Séptima

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Tras enfrentar al Xeneize en su debut en Copa Argentina, un futbolista del equipo del Federal A cumplió el sueño de llevarse una camiseta e hizo un curioso pedido.

El cruce entre Boca y Gimnasia y Esgrima de Chivilcoy por la Copa Argentina 2026 dejó mucho más que un resultado. Para el conjunto bonaerense, que hace poco tiempo logró el ascenso al Torneo Federal A, medirse ante uno de los gigantes del país fue una experiencia histórica.

Aunque el marcador final marcó un 2-0 a favor del equipo dirigido por Claudio Úbeda, la jornada quedará grabada en la memoria de los futbolistas del Lobo chivilcoyano. Uno de los protagonistas fue Ramiro Medina, lateral derecho de 24 años, quien tuvo la misión de marcar a Ángel Romero durante buena parte del encuentro disputado enel estadio Padre Martearena Salta.

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Lejos de quedarse solo con el recuerdo del duelo, se animó a pedirle la camiseta en pleno partido. "Me tocó marcarlo así que se la pedí y no tuvo problema. Justó cuando se paró el primer tiempo lo hablé. Después no lo vi porque justo lo sacaron, creo que tuvo un golpe. Cuando lo vi al utilero le dije que no se olvide de mí. Cuando salió me la dio", relató con entusiasmo ante las cámaras.

La emoción no terminó ahí. Medina, reconocido hincha xeneize, se permitió incluso hacer un pedido especial vinculado a la obsesión que atraviesa al mundo Boca desde hace años. "Les pedí la Séptima. Por favor que ganemos la Séptima", expresó, en alusión al anhelo de conquistar nuevamente la Copa Libertadores.

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No fue el único que aprovechó la ocasión para intercambiar camisetas. Mario Dauria se quedó con la de Tomás Belmonte, mientras que Matías Rosales -con pasado en las inferiores boquenses- reunió las de Agustín Marchesín, Javier García y Lautaro Blanco. Más allá de la eliminación, la noche dejó souvenirs y anécdotas que difícilmente se repitan.

Para un club del ascenso, enfrentarse a Boca no es rutina sino acontecimiento. Y aunque la diferencia de jerarquía se hizo notar en el marcador, el orgullo de haber competido y el deseo expresado por Medina resumieron el espíritu de la jornada: cumplir sueños y, de paso, mantener viva la ilusión azul y oro de volver a levantar la Libertadores.

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