El dilema de Manu: ¿los Spurs, la Selección o los futuros mellizos?

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Se vence el contrato con San Antonio y de renovarle puede que no lo dejen ir al Mundial de Turquía con la Selección, que comienza el mes en que su mujer tiene fecha de parto.

El 28 de julio, Emanuel Ginóbili cumplirá 33 años. Para ese mismo mes, su esposa Marianela tiene la fecha aproximada de parto; el mejor basquetbolista argentino de todos los tiempos se convertirá en papá primerizo, y por duplicado porque espera mellizos.

En julio, también, es el mes clave para saber si San Antonio Spurs le renovará el contrato, que se le vence tras cuatro años. Y en agostó, el 28, comienza el Mundial en Turquía, a donde aún es toda una incógnita si el bahiense estará.

Manu, con este panorama, afronta algunos problemas. El principal es que su presencia en la Selección está atada a varias decisiones.

La primera, sí, es saber si los Spurs le renovarán o no. La duda estaba porque no venía bien, recaía en lesiones y, a los casi 33 años, no consideraban que sea una buena “inversión”. Pero todas esas especulaciones quedaron desparramadas por el piso: Manu anotó 64 puntos en dos noches consecutivas, y ni hablar de su excelente febrero y comienzo de marzo, con promedios altísimos de 19.3 puntos, 5.1 asistencias y 30 minutos por partido.

Ginóbili puso entre la espada y la pared a RC Buford, el general manager de San Antonio, como mejor lo sabe hacer, demostrando en la cancha que a su edad, mientras no se lesione, sigue siendo el jugador más valioso del equipo (MVP, sus siglas en inglés), con el que ganó tres de los cuatro anillos que tiene la franquicia.

El otro asunto, más personal y que a la vez tomará un primer plano en sus decisiones, es el nacimiento de sus hijos. Cualquier padre sabe que no es fácil ser primerizo, y menos aún ausentarse por más de un mes cuando ellos apenas superen los 30 días de vida.



Lo que hace dudar a Manu es su amor por la Selección. “Cada vez que hablo del Mundial con Chapu (Nocioni), Luisito (Scola), Fabri (Oberto) o Carlitos (Delfino), más ganas tengo de ir”, admitió en más de una ocasión. Pero también confesó su temor: “Si no voy sé que me van a matar”.

Sus allegados sospechan que tomará la decisión de no ir y se la comunicará a Sergio Hernández -DT de la Selección- antes de que comiencen los playoffs de la NBA, en abril.



Ya no depende sólo de sí los Spurs le renuevan el contrato, que es lo más probable ya que no se arriesgarán a dejarlo como agente libre y que lo fiche otro club, más aún teniendo en cuenta que la prioridad del bahiense es quedarse en San Antonio. Sin embargo, de renovarle el contrato habrá un acuerdo explícito: no viajar al Mundial. Es que las últimas tres veces que se fue con la Selección, dos volvió lesionado, en Atenas 2004 y en Pekín 2008.


 


Las posiblidades de Manu son muchas. Sólo resta saber con qué se quedará una de las estrellas de la NBA. ¿Otro contrato con los Spurs? ¿El Mundial con Argentina? ¿ O el nacimiento de sus hijos? El gran dilema de Ginobilli.

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