El emotivo regalo que recibió Lionel Scaloni en Pujato y que reflejó el cariño de todo un país

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El entrenador de la Selección Argentina regresó a su pueblo natal tras el Mundial 2026 y fue recibido por decenas de vecinos.

Lionel Scaloni volvió a encontrar el calor de su gente apenas pisó Pujato. Después de la final del Mundial 2026, el entrenador de la Selección Argentina regresó a la localidad santafesina donde nació y creció, y fue recibido por numerosos vecinos que se acercaron hasta la casa de sus padres para saludarlo y expresarle su reconocimiento por el recorrido realizado al frente del conjunto nacional.

Como ya ocurrió en otras oportunidades, la llegada del técnico despertó una gran expectativa entre los habitantes del pueblo. Muchos esperaron durante varias horas para verlo de cerca, sacarse una fotografía o simplemente agradecerle por los años de alegrías que brindó al fútbol argentino. Sin embargo, hubo un gesto que terminó robándose toda la atención.

En medio de la multitud apareció un niño con un regalo muy especial entre sus manos. Se trataba de una réplica en miniatura de un colectivo celeste y blanco bautizado como "La Scaloneta", el apodo con el que los hinchas identifican al seleccionado argentino desde la llegada de Scaloni al banco de suplentes.

La Scaloneta, la Selección de nuestras vidas

El pequeño modelo estaba cuidadosamente decorado con referencias a los principales logros obtenidos durante el exitoso ciclo del entrenador. Entre los detalles podían verse stickers que representaban los títulos conquistados en los últimos años, además de una de las frases más recordadas del fútbol argentino reciente.

En uno de los laterales del colectivo se leía la inscripción "¿qué mirá, bobo? Andá pa' allá", la expresión que Lionel Messi popularizó durante el Mundial de Qatar 2022 tras un cruce con un futbolista neerlandés y que con el tiempo se convirtió en una frase emblemática para gran parte de los hinchas.

Al recibir el obsequio, Scaloni creyó inicialmente que el niño le estaba pidiendo un autógrafo. Por ese motivo tomó el colectivo en miniatura y comenzó a buscar un espacio libre sobre la carrocería para firmarlo. Fue entonces cuando la madre del pequeño intervino para aclarar el verdadero sentido del encuentro.

"¡Es para vos, Lio: es para vos!", le dijo al entrenador, quien inmediatamente comprendió que aquel colectivo no era un recuerdo para firmar sino un regalo pensado especialmente para él. La reacción de Scaloni fue espontánea. Sonrió, agradeció el gesto de la familia y compartió un cálido momento con el niño, a quien saludó con un beso antes de posar juntos para una fotografía que rápidamente comenzó a circular en las redes sociales.

Posteriormente, el entrenador entregó la miniatura a una persona de su entorno para que la llevara al interior de la vivienda familiar, donde seguramente quedará como uno de los recuerdos más especiales de su regreso a Pujato.

Las imágenes del encuentro reflejaron nuevamente la estrecha relación que Scaloni mantiene con los habitantes de su pueblo. A pesar de haberse consolidado como uno de los entrenadores más importantes de la historia del fútbol argentino, el santafesino continúa regresando cada vez que puede a la localidad donde dio sus primeros pasos y donde conserva buena parte de sus afectos.

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