Marcelo Araujo en primera persona: "Siempre fui peronista" y el día que relató "partidos arreglados"
Tras la muerte del Marcelo Araujo, resurge una histórica y cruda entrevista. Su mirada sobre la política, la dictadura, el fútbol y la corrupción.
La noticia del fallecimiento de Marcelo Araujo a los 78 años volvió a poner en el centro de la escena la vida y obra de uno de los personajes más rupturistas de la televisión argentina. El relator no le escapó a la polémica, tal como quedó demostrado en una histórica entrevista íntima con Gustavo Grabia para el diario Olé.
En aquel mano a mano, Araujo repasó desde los trágicos motivos familiares que lo llevaron a ocultar su verdadero nombre (Lázaro Jaime Zilberman) por miedo al antisemitismo, hasta sus convicciones ideológicas más profundas.
La militancia y el vínculo de Marcelo Araujo con la política
Consultado por sus inclinaciones y los cruces que solía tener con las hinchadas, el periodista fue tajante al definirse: "Siempre fui peronista". Durante la charla, sorprendió al recordar su pasado militante en los agitados años 70, confesando que estuvo presente en el palco durante la masacre de Ezeiza en 1973.
IMPORTANTE: Marcelo Araujo y el arte de nombrar: el relator que patentó gritar los goles con el segundo nombre
"Cantaba por la patria socialista. Hasta que empezó la balacera, pegaban los disparos en el palco y me tiré al piso para salvar la vida", relató con crudeza, y admitió que su última manifestación fue el 1° de mayo de 1974: "Yo era uno de los imberbes que echó Perón".
Además, reflexionó sobre su rol trabajando en los medios estatales durante el Mundial 78 bajo la dictadura militar. Aunque reconoció sentirse "como una ficha dentro de esa maquinaria del mal", aclaró que nunca se reunió con ningún militar y que solo aceptó la imposición de no criticar al técnico para no perder su trabajo y resguardar su vida.
La fuerte confesión sobre la corrupción en el fútbol
Sin embargo, las declaraciones más explosivas de aquella entrevista llegaron cuando la charla giró en torno a la transparencia en el fútbol argentino. Ante la pregunta directa de si alguna vez le tocó relatar partidos arreglados, Araujo no dudó: "Sí, relaté partidos arreglados en una oficina".
El narrador fue más allá y se animó a dar ejemplos concretos de encuentros donde él tenía información previa de que los equipos ya habían pactado el resultado. Mencionó específicamente el Boca-San Martín de Tucumán de 1992 (donde el Xeneize salió campeón) y el River-Argentinos de 1997 (que consagró al Millonario).
"Tenía la información de boca de algunos jugadores. ¿Qué se siente? Es una experiencia bárbara, porque estás atento a ver si es verdad lo que te dijeron y tratás de avivar a la gente en la transmisión. Eso sí, cuando termina, te sentís como el orto", sentenció en su momento el creador de un estilo único que hoy el periodismo despide con honores.
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