Virginia Gómez, la futbolista de la Selección argentina que entrega meriendas y cenas a familias de su barrio
Junto a su familia y amigos organizaron un merendero en su casa en las afueras de Rosario para ayudar a los más necesitados y necesitan donaciones.
Virigina Gómez es capitana de Rosario Central y ayuda a las familias de su barrio
"No tengo problema de ponerme a amasar, todos ayudamos y colaboramos", contó a minutouno.com
Gracias a la solidaridad de las donaciones pudieron comprar una olla nueva
Los guisos de arroz, verduras, fideos o lentejas son las comidas que preparan para la cena
Los guisos de arroz, verduras, fideos o lentejas son las comidas que preparan para la cena
Rosario: para la merienda, pancitos, facturas o tortas fritas alimentan a los más necesitados
Rosario: para la merienda, pancitos, facturas o tortas fritas alimentan a los más necesitados
Para cocinar todos utilizan barbijos, cofias o guantes, respetando las medidas de higiene

La cancha de césped hoy es el patio de cemento de su casa, donde para Virginia Gómez la responsabilidad y las ganas de ayudar son las mismas. La capitana de Rosario Central y jugadora de la Selección argentina se puso la camiseta y se sumó al emprendimiento de su cuñada para repartir cenas y meriendas y ayudar así a las familias de su barrio en medio de la cuarentena.
Desde que empezó el proyecto solidario, cientos de personas se acercan su casa ubicada en Los Aromos 232, en el barrio de Cabin 9 de las afueras de Rosario, para recibir un plato de comida. Han llegado a entregar 250 platos en un solo día.
“La iniciativa de hacer las meriendas y cenas la tuvo mi cuñada. Ella ayudaba en el barrio y quiso hacerlo en el patio de mi casa. Se sumó la familia, mi pareja y yo”, cuenta Virginia a minutouno.com
Para las cenas suelen preparar guisos de lenteja, de fideos codito con pollo. En las meriendas puede haber mate cocido con leche acompañado de rosquitas, facturas, pancitos al horno o tortas fritas.
“Las facturas nos las donaron y las rosquitas las hice a la mañana con la ayuda de dos amigas. No tengo problema de ponerme a amasar, todos ayudamos y colaboramos”, detalla la futbolista de Rosario Central y resalta la necesidad de las donaciones para ayudar a que el proyecto solidario continúe.
Lo que más necesitan en estos días es pollo, carne, menudo, alitas y carne picada para cocinar cenas más nutritivas, aunque también usan puré de tomate, aceite, azúcar, sal y harina.
La ayuda no solo incluye la alimentación sino también la vestimenta: “Viene gente muy humilde. En una oportunidad vino una chica con su hijo de cuatro años y el nene no tenía zapatillas. Mi cuñada le regaló un par de mi sobrino, ahora el nene las usa y viene con las zapatillas”, cuenta Virginia.
Es por eso que, con la llegada del frío, también se ofrecen a recibir ropa y calzado: “Entregamos mucho y se ve que lo usan. Eso te muestra la necesidad que tienen, que no piden por pedir”.
Todo tipo de ayuda y solidaridad es bien recibida y suma a que la iniciativa continúe llevándose a cabo, incluso si se trata de elementos de cocina: “Ya tenemos olla propia porque teníamos una prestada. La pudimos comprar con donaciones y yo puse lo que faltaba”, cuenta Virginia aunque reconoce que no sabe por cuánto tiempo más podrá sacar dinero de su propio bolsillo.
En ese sentido, en medio de las idas y vueltas de AFA sobre los contratos de las jugadoras, Virginia rescata que Rosario Central “el mes pasado pagó con normalidad” y espera que lo mismo suceda en mayo.
Para las donaciones pueden comunicarse con Virginia a través de sus redes sociales (instagram.com/virginiagomez_chii13) o por teléfono al +549 3413 49 3704: “Me avisan, me acerco a buscarlo o me lo pueden traer a casa. Todo ayuda a que se difunda y colaboren, estamos muy contentos y agradecidos con eso”, asegura la futbolista a este medio.
La solidaridad de Virginia la combina con sus entrenamientos en casa para no perder el ritmo aunque, como todos los fanáticos, extraña el fútbol: “La pandemia nos agarró en un momento que estábamos entrenando bien, esperando a ver cómo seguíamos en el torneo. Ahora cada una entrena en su casa como puede en contacto diario con los profesores. Pero ya tengo muchas ganas de volver al club a entrenar con mis compañeras como siempre”, finaliza.
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