Un deporte no apto para todos

Deportes

Respetar las normas y el comportamiento dentro del campo”. Esa es la regla madre del golf, un deporte en donde las cifras vuelan y los precios no son aptos para todo público

Comencemos por lo básico. ¿Qué se necesita para comenzar a jugar? Los palos son los principales protagonistas. Sin ellos, es imposible empezar a practicar el golf. La bolsa, que se compone de drivers, maderas, hierros, wedges y putters (son 14 en total), cuesta entre 1.500 y 2.000 dólares las más económicas. Sin embargo, los valores máximos no tienen techo: para tener una idea, un buen putters nuevo cuesta cerca de U$S200.

La cuota social del club de golf se aproxima a los $300 mensuales, también los mas baratos. A eso hay que agregarle un plus de $10 o $15 que cuesta cada “salida”: una ronda de 18 hoyos. Generalmente, se tarda entre cuatro o cinco horas completar el campo, dependiendo de la extensión del mismo. A su vez, las clases particulares, que duran cerca de 45 minutos, cuestan $50.


Los zapatos juegan un papel importante en el juego. Es que las largas caminatas obligan a contar con un buen calzado: van desde los 180 hasta los 600 pesos.



Lo único barato son las pelotitas. Vendidas individualmente, las pelotitas recuperadas cuestan cerca de $2, mientras que una nueva ronda los $10. Pero en paquetes de 50 unidades, llegan a valer $30. Los guantes también son accesibles: $30.


 


Sin embargo, pese a los costos, no son pocos los caddies (chicos de origen humilde que llevan los palos a los jugadores a cambio de una propina) que llegan a ser jugadores profesionales, ayudados por vivir en el entorno de este deporte. Este es el caso del recienta ganador del US Open, Angel Cabrera, que era caddy en la cancha de su Villa Allende natal.

Los torneos


 


Para poder disputar un certamen oficial de golf, primero hay que acumular un handicap, regulado por la Asociación Argentina de Golf. ¿Cómo se logra? Antes de ingresar al club, el jugador es sometido a una prueba: allí se determinará el nivel de juego y su handicap inicial: el máximo es de 36. El handicap se le resta al puntaje final de la vuelta. Por ejemplo, si un jugador que tiene 25 de handicap utiliza 100 golpes para hacer 18 hoyos, su puntaje final será de 75 al momento de realizar la calificación final frente a sus contricantes. A partir de ahí, la evolución de juego es inversamente proporcional al número de handicap: mejor se juega, más bajo es el número.

Así, se puede acceder a los Torneos Nacionales Abiertos. Los profesionales tienen "cero" de handicap, lo que en la jerga se deonomia scratch. 


 


Pero para jugar torneos de aficcionados, también hay que abonar. Por ejemplo, en el exclusivo Club Colina en la provincia de Buenos Aires la inscripición cuesta entre $40 y $60 los días de semana, mientras que los certámenes de los fines de semana los precios suben.



Un deporte de caballeros. La confianza es fundamental, ya que no se cuentancon árbitros”. Así, definen al golf los propios practicantes. Practicantes cuyas billeteras se caracterizan por ser bastantes abultadas.

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