Cómo compiten los supermercados y el comercio formal frente al avance ilegal

Economía

Un informe revela la dura presión que enfrentan los supermercados y comercios formales ante el avance del sector ilegal y la carga fiscal.

Mientras el comercio formal sostiene sus estructuras cumpliendo con todas las obligaciones fiscales y laborales, la expansión del comercio ilegal en la Argentina opera con ventajas estructurales que distorsionan el mercado interno, agravando la crisis que atraviesan los supermercados de todo el país.

Con un sector informal que mueve cifras millonarias al año, las cadenas legales deben lidiar con una competencia asimétrica que pone en riesgo su rentabilidad, de acuerdo con un reciente informe privado.

La situación es preocupante para el rubro. Entre julio de 2025 y octubre de 2026, las principales cadenas de supermercados y mayoristas acumularon el cierre de al menos 82 sucursales en todo el país, contemplando tanto la reestructuración de grandes marcas como la salida de operadores del sector.

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En este marco, pasó a ser clave el peso de la carga fiscal en cadena: un supermercado formal debe afrontar una pesada cascada impositiva que incluye Ingresos Brutos —con alícuotas acumulativas que van desde los proveedores hasta el eslabón final—, sumado a tasas municipales de seguridad e higiene que en algunos distritos alcanzan el 6%.

Además, a diferencia de los canales informales, las grandes superficies actúan como agentes de retención y percepción de tributos extras fijados por municipios, encareciendo aún más el costo final de operar dentro de la formalidad.

Cómo compiten los supermercados y el comercio formal frente al avance ilegal

La asimetría en las condiciones de comercialización se refleja en diversos factores clave:

  • El peso de la carga impositiva en cascada: Una cadena formal debe afrontar múltiples tributos que el comercio ilegal ignora por completo, incluyendo alícuotas acumulativas de Ingresos Brutos en cada eslabón y tasas municipales de seguridad e higiene que trepan hasta el 6%.

  • Agentes de retención: A diferencia de los vendedores informales, los supermercados legalmente constituidos actúan como agentes de percepción fiscal, cargando con costos administrativos y tributarios adicionales.

  • El impacto del contrabando y la evasión: Mientras el canal ilegal elude aranceles y el pago de IVA, el sector formal compite de igual a igual en góndola contra mercadería ingresada al margen de la ley, generando una pérdida fiscal estimada en miles de millones de dólares.

  • Empleo registrado bajo presión: Sostener una plantilla formal en un contexto donde la informalidad laboral alcanza niveles récord se vuelve un desafío financiero para las empresas que cumplen con las normativas laborales vigentes.

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