Cómo llegó y cómo se va Felisa

Economía

Felisa Miceli llegó al Ministerio el primero de diciembre de 2005 en reemplazo de Roberto Lavagna, convirtiéndose, con toda la pompa del caso, en la primera mujer en la historia argentina en estar a cargo de esa cartera.

Miceli fue alumna de Lavagna en la Universidad de Buenos Aires, activista de izquierda en los años '80, miembro del por entonces Vanguardia Comunista. Formó parte mas tarde del directorio del Banco de la Provincia de Buenos Aires entre 1983 y 1987, cuando el radicalismo tenía la manija en la provincia. Luego, a principios de los años '90, trabajó en Ecolatina la consultora que por entonces dirigía Lavagna. En mayo de 2002, durante la presidencia de Eduardo Duhalde y en el pico de la crisis económica, pasó a formar parte del equipo como representante del Ministerio de Economía ante el Banco Central. El 30 de mayo de 2003 se convirtió en presidenta del Banco de la Nación Argentina.

En ámbitos académicos y políticos, fue considerada por lo general una continuadora de la política económica aplicada por Lavagna, aunque un poco mas corrida hacia la izquierda. Este perfil coincidía con la imagen que Kirchner quería dar en ese momento. En entrevistas realizadas, afirmó cientos de veces que el mayor objetivo de su administración sería mejorar la distribución del ingreso.

Durante su gestión se produjo el extraño suceso de ser la primera vez en muchos años que nuestro país sostiene el crecimiento durante cinco años consecutivos, con reducción sistemática del desempleo y la pobreza y que sin embargo, se embarró la cancha con el único dato que le era desfavorable al gobierno: La inflación.

La intervención del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos fue el primer gran escollo de carácter político que la Ministra debió enfrentar. Las interpretaciones fueron agregando con los días que el hecho era parte de la interna entre el ministro de Planificación Julio De Vido y el Jefe de Gabinete, Alberto Fernandez.

Fuertes versiones que surgen del Palacio de Hacienda indican que, precisamente, es ésa interna la que hizo del episodio de la bolsa en el despacho ministerial un conflicto de proporciones nacionales. Felisa jugó todo el tiempo con Fernández, y tuvo un fuerte enfrentamiento con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, quien en teoría era subordinado suyo pero que jamás rindió explicaciones sobre sus actos a Miceli, sino a De Vido o directamente a Kirchner.
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