El tabaco no es tan malo, siempre que no te lo fumes en cigarrillos

Economía

* Gracias a la biotecnología hasta el tabaco podría revertir su mala imagen.
* Por su rápido crecimiento la hoja de tabaco genéticamente modificada puede convertirse en una fábrica de remedios y vacunas de muy bajo costo y alta efectividad.

El científico norteamericano Henry Daniell desarrolló un método para producir infinidad de compuestos orgánicos en las células de plantas de tabaco, convirtiéndolas en verdaderas fábricas farmacéuticas. Daniell es un investigador.de la Universidad Central de Florida, reconocido por el estudio de los genes en sus diferentes expresiones y desde hace años trabaja sobre la actualización y descubrimiento de vacunas, proteínas farmacéuticas y antimicrobianas, entre otras cosas.

Si la técnica del profesor puede ser adaptada a la fabricación en serie, el ahorro de esta industria sería enorme y las terapias de vanguardia estarían al alcance de pacientes de naciones en vías de desarrollo. Es que Daniell modificó células de plantas de tabaco  para producir químicos utilizados para tratar o prevenir diabetes, cáncer, hepatitis y otras dolencias. La dosis de vacuna contra hepatitis podría llegar a costar 7 centavos de dólar si se produce con estas plantas.

Las ventajas del tabaco radican en su rápido crecimiento, en el hecho de no ser alimenticia y que sus hojas tienen  las propiedades para generar gran cantidad de proteínas farmacéuticas.

"El tabaco es una planta muy vapuleada por el común de la gente, que la asocia a las enfermedades, pero es muy amada por los científicos ", explica a mintouno.com la doctora Gabriela Levitus, directora ejecutiva de Argenbio, una institución dedicada a la difusión de la biotecnología . Por ahora el tabaco transgénico solo existe puertas adentro del laboratorio y desde los albores de la ingeniería genética fue muy reconocida por los científicos ya que muchas pruebas se hicieron sobre el tabaco para luego trasladarse a otras plantas. Es una "planta modelo" muy útil para el laboratorio. "Tiene una hoja muy interesante si es que uno quiere ponerse a producir algo", afirma Levitus.

Si bien el estudio de las plantas como biorreactores específicos – organismos vivos capaces de producir moléculas - está más atrasado que el de los animales para la misma función se sabe que el tabaco puede tener también una capacidad muy grande de producir, por ejemplo, encimas para la industria textil o fármacos para consumo humano.

 "Esto no quiere decir que se coman las hojas de tabaco o se las fume sino que va a haber que procesarlas para obtener la droga o la vacuna y luego dárselas a la gente", explica la directora ejecutiva de Argenbio.

Con respecto a abaratar vacunas produciéndolas de esta manera, Levitus  se alegra ya que "abaratar vacunas es un objetivo muy importante" en la profilaxis de muchas enfermedades.

Actualmente el tabaco como biorreactor específico está siendo estudiado y sus productos farmacológicos están en la etapa en la que "no le hacen mal a la gente pero no se sabe si estos remedios o vacunas son iguales de efectivos que los convencionales", concluye Gabriela Levitus.

Lo último para tener en cuenta es que en el caso del tabaco el scaling up, (es decir la transferencia desde una escala de laboratorio a una escala industrial) del proceso puede ser inmenso o sea que con muy poca superficie cultivada se puede conseguir mucha droga.

Siguiendo esta línea de negocios, Dow Chemical  anunció hace unos años inversiones por varios millones de dólares para desarrollar vacunas a partir de plantas transformadas genéticamente.  Son muchas las empresas que en este momento están apostando cifras millonarias a estos biorreactores específicos verdes como el tabaco, la lechuga o la espinaca.

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