El truco para ahorrar hasta $1.000.000 por mes con "discriminación de precios"

Economía

Un joven aplicó reglas económicas simples para cuidar su bolsillo en pasajes, comida y salidas. El método legal que utilizan todas las empresas.

La discriminación de precios es una práctica comercial sumamente habitual que permite a los consumidores informados generar un enorme ahorro mensual en sus gastos cotidianos. A través de este mecanismo, las empresas fijan distintas tarifas por un mismo producto o servicio dependiendo directamente de la disposición a pagar de cada cliente.

Entender la estrategia empresarial para pagar menos

De acuerdo al especialista económico Damián Di Pace, director de la Consultora Focus Market, la discriminación de precios se da cuando una misma empresa le cobra distinto a diferentes clientes, sin que exista ninguna diferencia en los costos reales de producción.

Para que esta táctica funcione, deben cumplirse tres condiciones esenciales en el mercado:

  • Las empresas necesitan mantener cierto margen de maniobra sobre la fijación de sus precios.
  • Deben tener la capacidad de distinguir a los clientes que están dispuestos a pagar tarifas más altas de los que pagarían menos.
  • Resulta indispensable evitar la reventa del producto o servicio entre los distintos usuarios.

El caso de Lucas: cómo lograr un gran ahorro mensual

El reciente informe elaborado por Focus Market presenta el caso práctico de Lucas, un joven de 23 años estudiante de economía que logró ahorrar $1.010.511 en un solo mes aplicando a su favor las distintas herramientas de discriminación de precios. Su estrategia se basó en decisiones simples y cotidianas:

  • En salud: aprovechó la discriminación de tercer grado. Al contratar una prepaga, su tarifa mensual fue de $236.217 debido a su corta edad. Una persona de 70 años hubiera pagado $916.028 por exactamente la misma cobertura de salud. Esto le generó una diferencia de $679.811.
  • En el supermercado mayorista: aplicó la discriminación de segundo grado comprando exclusivamente grandes volúmenes. Logró rebajas enormes, consiguiendo bondiola un 165% más barata y huevos con un 127% de descuento respecto a los comercios minoristas.
  • En movilidad urbana: esquivó la tarifa dinámica de primer grado en la aplicación de Uber. Al salir de un recital, esperó a que bajara la altísima demanda de autos y pagó la tarifa base de $7.600 en lugar de los $28.300 iniciales, ahorrando $20.700.
  • En vacaciones: se auto-seleccionó como turista frente a la aerolínea, planificando con muchísima anticipación y comprando pasajes sin posibilidad de cambios. De esta manera, evitó la alta tarifa corporativa y pagó $140.000 por un vuelo a Bariloche que sobre la fecha le hubiera costado $450.000. El ahorro total en el viaje fue de $310.000.

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