Que no cunda el pánico: cinco consejos para evitar errores millonarios

Economía

Dicen que los pequeños errores pueden llegar a costar una fortuna con los efectos de la crisis financiera, en épocas como la actual, con mercados muy volátiles. Y será por eso, tal vez, que hayan surgido algunas recomendaciones para enfrentar la baja del 10% acumulada desde hace un mes a nivel internacional y de hasta el 30% en algunos bonos locales.

Impedir que las emociones te lleven a la ruina y tener expreso cuidado en los negocios son las claves para enfrentar la crisis financiera.

En la consultora Puente Hermanos, que forma parte del grupo Puente, analizaron las "cinco etapas del ataque de pánico de los mercados". "Cada período de aversión al riesgo tiene su propio ADN", explicó Mariano Arrieta, del departamento de research de Puente, al diario Clarín.

Según Arrieta, hay una fase de "revelación", en la que se piensa que se trata de una lluvia pasajera; una de "negación", en la que los operadores se agarran de alguna señal suelta para cifrar falsas esperanzas y una de enojo, cuando se desata la ira por las pérdidas acumuladas. Al final del camino, llega la parálisis y la aceptación, etapa a la que, según Arrieta, se encaminan los inversores locales, quienes aún deben asumir que hay nuevas reglas de juego.

Aunque lo difícil sería descubrir que uno está estresado, lo que consideran “fundamental” los especialistas es “no tomar decisiones importantes bajo estrés”.

Los errores a los que, según Puente Hermanos, habría que prestar atención:

Sesgo de confirmación. Una equivocación típica del período de "negación": los inversores sólo le dan importancia a aquellas señales que confirman la teoría que tenían a priori, y subestiman los signos contrarios.

Pérdidas insoportables: Está comprobado que perder una determinada cantidad de dinero genera una insatisfacción dos veces y media más grande que la felicidad que da ganar ese mismo monto (con signo contrario).

Ignorancia estratégica: Economistas del comportamiento demostraron en un estudio realizado en el año 2000 que la gente puede preferir "evitar conocer la información disponible". Como cuando alguien intuye que debería ir al médico, pero posterga la visita por temor a lo que le puedan decir.

"Regresión a la media": "Pensamos que existen 'valores normales' en los que un activo debería mantenerse y creemos que los precios van a tender a volver a esos precios", explica Ernesto Weissmann, profesor de Teoría de la Decisión de la UBA. Se quiere "salir empatado", más allá de que los fundamentales del mercado hayan cambiado, y así se mantienen inversiones perdedoras.

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