A 11 años de su muerte, Gilda ya es mito y promete taquilla en cine

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Cuando cambió el delantal por la minifalda, Miriam Bianchi tuvo que soportar el rechazo familiar, que consideraba que ese rubro no era el adecuado para una mujer que tenía dos hijos y trabajaba en un jardín de infantes.

Su mamá, Tita, tardó en entender la decisión de su hija que decidió abandonar la docencia para calzarse las botas y salir a cantar por la noches en las bailantas. Tiempo después sería incondicional de su hija, ya conocida como Gilda. Estaban juntas cuando las encontró la muerte en una ruta de Entre Rios, el 7 de septiembre de 1996.

AMIGO, MARIDO, Y MANAGER Con Juan Carlos "Toti" Giménez, los unió la amistad, el amor y finalmente, la música. Formaron una dupla creativa que convertiría a Miriam, una azafata frustrada, en Gilda, la bailantera más querida de todo los tiempos.

LA IMAGEN NO ES NADA Cuentan que Toti y Gilda peregrinaron por las discográficas en busca de una mano amiga que los impulse, aunque todas las puertas se cerraban por un mismo obstáculo: el look y el carisma maternal de Bianchi no se correspondían con la imagen de las pechugonas y platinadas cantantes de la movida.

ESCALERA A LA FAMA Luego de armar grupos como “La barra” y “Crema Americana”, la discográfica Magenta auspiciaría el primer disco solista de Gilda: corría 1992 cuando salió “De corazón a Corazón”. En 1993 llegaría “La única” y en un año después, “Pasito a pasito”. Para ese entonces, sus fans ya la aclamaban por sus supuestos poderes curativos. Con el CD “Corazón valiente” y el hit “Fuiste”, se consagraría en 1995.

TRAGEDIA Tenía 35 años, cuando dejó su vida en el kilómetros 129 de la Ruta 12 en Concordia, Entre Rios, luego de que un camionero brasileño embistiera el colectivo en el que se desplazaba con su grupo. Junto a Gilda murieron su madre Tita, su hija Mariel 10 años, el chofer del colectivo y tres de sus músicos. Hoy sus restos descansan en el nicho 3536 del Cementerio de Chacarita pero su espíritu flota en innumerables clubes de fans que transformaron su lecho de muerte en un santuario.

DEVOTOS Gastón Alarcón se jacta de ser uno de sus seguidores más fanáticos y preside el club de fans “Un amor verdadero”.  "La conocí cuando tenía 8 años. Todavía no era tan famosa y me invitó a cantar con ella en el escenario durante un cumpleaños”, cuenta a minutouno.com el muchacho que hoy tiene 24 y junto a otros miembros del grupo tributo se juntan a escuchar música, ver videos y hacer obras de caridad.

SANTA GILDA. Tras su muerte, lenta pero ininterrumpidamente, comenzaron a aparecer extraños casos con un patrón común: los poderes milagrosos de la cantante. “Algo raro hay”, alimenta el mito Alarcón y recuerda que la propia cantante se reía de los supuestos poderes que le adjudicaban aún cuando estaba con vida.

LA PELÍCULA Muy pronto, la historia y el mito de Miriam Alejandra Bianchi llegará a la pantalla grande en la piel de Natalia Oreiro. Aunque la actriz aún no firmó contrato porque "no le cierra el guión". “Me encantaría que ella la interprete porque demostró su fanatismo por Gilda y así cumpliría el sueño de todo fan”, dio el visto bueno el presidente del club de admiradores e invitó a los seguidores de la cantante a reunirse hoy para recordarla. La cita es en Acuña de Figueroa y Guardia Vieja a partir de las 19.

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