Cuál es la infección que padece Bella Hadid y cuáles son sus síntomas
La influencer padece la enfermedad de Lyme, la afección suele diagnosticarse tarde y es transmitida por una garrapata. Los detalles.
La reconocida supermodelo internacional Bella Hadid volvió a poner en el centro de la conversación pública la enfermedad de Lyme al revelar que atraviesa un brote severo vinculado a un diagnóstico que recibió en 2013. El pasado jueves 25 de junio de 2026, la modelo contó en Instagram cómo la patología continúa afectando su salud física y mental más de una década después de haber sido notificada sobre su condición médica.
A través de una sentida publicación en sus redes sociales, Hadid explicó que convive con síntomas impredecibles que reaparecen de forma cíclica y alteran su vida cotidiana por completo. Su crudo testimonio sirvió para volver a visibilizar una enfermedad infecciosa que suele pasar desapercibida y que, si no se detecta a tiempo, puede generar consecuencias prolongadas y sumamente dañinas para el organismo de los pacientes.
Desde que fue diagnosticada en 2013, la influencer enfrenta episodios prolongados que merman su capacidad de trabajo. En su mensaje explicó que sufre confusión mental, fatiga extrema y dolor persistente, malestares que aparecen incluso cuando sigue de forma estricta los tratamientos indicados por distintos médicos. Hadid describió la gravedad de estos episodios con una frase sumamente explícita: “No he podido librarme de este brote... Dormí 11 horas. Otra vez... Duermo la siesta todos los días. He seguido todos los protocolos de todos y cada uno de los médicos que he consultado. Aun así, nada ayuda”.
En otro tramo de su descargo, la modelo calificó los síntomas como “intimidantes” y explicó que el dolor, el agotamiento, la fatiga, la ansiedad, la confusión mental, las infecciones y el trauma la están llevando a un “aislamiento y una depresión severos, especialmente durante largos períodos de tiempo”. Asimismo, la joven estadounidense detalló la profunda frustración que le generan las constantes recaídas en su salud: “Exiges respuestas que nadie puede encontrar. Luchas. Finalmente tienes unos días buenos. Crees que has encontrado el protocolo adecuado, la rutina adecuada, el tratamiento adecuado... y luego vuelve un brote y de repente nada parece seguro de nuevo”.
La rutina diaria de la modelo se transformó en una verdadera batalla de resiliencia frente a la adversidad de su propio organismo. Al describir cómo comienza su jornada de trabajo, Hadid señaló: “Te despiertas con la ansiedad ya instalada en tu cuerpo”. Agregó que muchas veces se ve obligada a cancelar planes y que vive en un estado constante de indecisión debido a la falta de respuestas físicas.
La modelo también describió el impacto diario en su fisonomía: “Dolor físico incluso antes de que tus pies toquen el suelo... Y, de alguna manera, aún tienes que encontrar la fuerza para seguir adelante un día más con un cuerpo y una mente completamente agotados”. Cabe destacar que Hadid ya había hablado de esta enfermedad en 2020, cuando contó que convivía con múltiples síntomas desde la adolescencia. “Siento que poseo al menos 10 de estas cualidades a diario, sin excepción... desde que tenía probablemente 14 años, pero de forma más intensa cuando cumplí 18”, precisó.
En entrevistas posteriores, explicó que lidiar con la enfermedad de Lyme es “algo muy serio” y reflexionó sobre cómo muchas veces las personas juzgan por la apariencia externa sin conocer la dura lucha interna de los pacientes. Antes de dedicarse de lleno al modelaje, Bella competía en eventos ecuestres, pero el diagnóstico médico puso fin a esa etapa. “Fue muy emotivo para mí”, declaró en 2017, y agregó de forma optimista: “Pensaba que iba a montar a caballo el resto de mi vida. Pero todo sucede por algo, ese es mi lema ahora, y estoy muy feliz de estar donde estoy”.
¿Qué es la enfermedad de Lyme y por qué suele diagnosticarse tarde?
Desde el punto de vista clínico, la enfermedad de Lyme es una infección bacteriana causada por la bacteria Borrelia. Se produce cuando una garrapata infectada pica a una persona y permanece adherida al cuerpo el tiempo suficiente para transmitir el agente patógeno. Según el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC), la principal vía de transmisión es la picadura de la garrapata de patas negras infectada, las cuales se encuentran con mayor frecuencia en zonas boscosas o con vegetación abundante.
El riesgo de contagio aumenta considerablemente cuando la garrapata permanece adherida entre 24 y 48 horas a la piel. Por ese motivo, identificarla y retirarla a tiempo es clave para reducir la posibilidad de infección y la aparición de síntomas posteriores. Uno de los principales problemas de la enfermedad de Lyme es que suele pasar desapercibida; en muchos casos, los síntomas iniciales se confunden con los de una gripe u otras infecciones comunes, lo que retrasa la consulta médica y el correcto diagnóstico.
Entre las primeras manifestaciones, que pueden aparecer entre 3 y 30 días después de la picadura, se incluyen fiebre, fatiga, dolor de cabeza y dolores musculares y articulares. También puede aparecer una erupción cutánea en forma de diana conocida como eritema migratorio. Sin embargo, no todas las personas desarrollan esta marca; el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos indica que más del 20% de los pacientes infectados no presentan lesiones visibles en la piel, lo que contribuye notablemente al diagnóstico erróneo. Si la enfermedad no se trata, puede progresar y generar complicaciones graves como artritis con inflamación de las articulaciones, alteraciones del sistema nervioso y problemas cardíacos.
Tratamientos médicos y la advertencia sobre el uso de antibióticos
El diagnóstico de la enfermedad de Lyme se basa en una prueba de anticuerpos en dos etapas, junto con la evaluación de los síntomas y el historial clínico del paciente. Conocer si la persona estuvo expuesta a zonas de garrapatas resulta una pieza clave para orientar a los profesionales de la salud. El tratamiento estándar consiste en antibióticos orales durante un período de dos a cuatro semanas, un abordaje que permite una recuperación completa si la enfermedad se detecta en etapas tempranas.
De acuerdo con las directivas de la Clínica Mayo, algunas personas pueden experimentar síntomas prolongados como fatiga, dolores corporales o dificultad para pensar incluso después de haber recibido el tratamiento antibacteriano adecuado. Estudios publicados en American Journal of Medicine y The Lancet Regional Health-Europe mostraron que, seis meses después del tratamiento, estos síntomas son entre un 5 y un 10 por ciento más frecuentes en personas que tuvieron Lyme que en aquellas que no la padecieron.
Actualmente se desconoce la causa científica de estos síntomas persistentes. Los CDC recomiendan utilizar el término Síndrome de Lyme Posterior al Tratamiento para describir este cuadro y desaconsejan el uso de la expresión enfermedad de Lyme crónica, ya que no hay evidencia de que los síntomas se deban a una infección bacteriana activa. Las investigaciones realizadas en Estados Unidos y Europa durante las últimas dos décadas concluyeron que el uso prolongado de antibióticos no es más eficaz que un placebo para aliviar los síntomas persistentes, y se asoció a complicaciones graves como sepsis o colitis. Los especialistas indican que los pacientes suelen mejorar con el tiempo sin fármacos adicionales, centrando el abordaje en el manejo del dolor diario.
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