Gabriela Sabatini, completamente alejada del tenis: cómo es su nueva vida entre Zúrich, Miami y Buenos Aires

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A 30 años de haber dejado el circuito profesional, la referente del tenis argentino moldeó un estilo de vida ajeno a las presiones de la alta competencia.

Tres décadas después de colgar la raqueta en la cima de su carrera, Gabriela Sabatini transita una etapa de plenitud caracterizada por la libertad de tiempos, el contacto con la naturaleza y una rutina totalmente alejada de la alta competencia.

Gabriela Sabatini: del retiro prematuro del tenis a una nueva etapa

En 1996, con apenas 26 años, la argentina sorprendió al mundo al anunciar su retiro del circuito profesional. Detrás dejaba una carrera dorada que incluyó la coronación en el US Open de 1990, una medalla olímpica y el puesto número tres del ranking mundial.

Hoy, a sus 56 años, el deporte sigue siendo el pilar central de su cotidianidad, aunque enfocado desde el disfrute personal y en disciplinas distintas a las de su juventud.

Zúrich, su refugio entre montañas

Aunque suele dividir su tiempo con estadías en Miami y Buenos Aires para mantener el contacto con sus afectos, Sabatini fijó su residencia principal en Zúrich. En la ciudad suiza encontró el equilibrio, el orden y la tranquilidad que resultaban inalcanzables durante sus años de máxima exigencia deportiva.

Fanática de las actividades al aire libre, la extenista aprovecha los paisajes helvéticos para salir a entrenar en bicicleta y recorrer rutas rodeadas de montañas. Si bien suele reaparecer públicamente en eventos deportivos o publicaciones en redes sociales, la histórica deportista cuida minuciosamente su intimidad, priorizando una vida tranquila y sin las presiones de la exposición mediática de antaño.

De la raqueta a los pedales: el ciclismo, la nueva pasión de Gabriela Sabatini

Lejos del circuito profesional de tenis, Gabriela Sabatini encontró en el ciclismo de ruta su gran aliada. Las dos ruedas ocupan un lugar central en su rutina diaria, permitiéndole recorrer largas distancias y descubrir paisajes increíbles en cada uno de sus viajes.

Su entusiasmo la ha llevado a sumarse a desafíos recreativos de alto nivel, entre los que destacan pasadas ligadas al mismísimo Tour de Francia, travesías por diversos rincones de la Argentina y su participación en el exigente Gran Fondo Siete Lagos en la Patagonia.

Sin embargo, su preparación física no termina sobre la bicicleta. En sus estadías en Suiza, complementa su rutina con caminatas en la montaña, entrenamiento físico y otras disciplinas recreativas. Para la exnúmero tres del mundo, el deporte ya no se trata de marcar marcas ni sumar títulos, sino de una filosofía de vida enfocada en la salud, el bienestar y la desconexión personal.

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